lunes, 27 de noviembre de 2017

Kalina y el Sol, de Lucía León


Fuente de la imagen: Zantmaró Ediciones.
María Sofía es una chica de quince años y voz ronca. Con mucho trabajo consiguió el permiso de su padre para ir a una excursión que organizaba su colegio. Ella no lo sabía entonces, pero esa excursión se convertiría la aventura de su vida. En el trayecto para subir el volcán Ugau conoció a dos sombras: Kalina y Gámala, que tenían un problema y le pidieron ayuda. Necesitaban que Kalina regresara al ser humano al cual estaba atado. Los hilos que la unían a Damián habían sido robados por Gael, un ermitaño malvado que vivía en el otro cráter del volcán Ugau, el que estaba cerrado al público.

Gael utilizaba los hilos que robaba para fabricar marionetas, con las que daba espectáculos en soledad. Al conocer a Gael, María Sofía lo derrotó mediante un juego de acertijos y él se vio comprometido a devolver los hilos que servirían a Kalina para regresar con Damián. A su vez, María Sofía, Kalina y Gámala se dieron cuenta de que Gael era una persona solitaria que hacía mucho había perdido a su sombra, Mika. Se sentía muy solo por no tener a quién mostrarle sus representaciones. Así que a cambio de los hilos de Kalina, María Sofía se comprometió a asistir a sus representaciones y acompañarlo.


Fuente de la imagen: Zantmaró Ediciones.

Kalina y el Sol es una hermosa historia para niños y adolescentes de cualquier edad. Nos invita a realizar un viaje con la imaginación en la dirección de un volcán y a atrevernos a hablar con nuestras propias sombras. Su autora, María Lucía León, es una escritora, periodista y poeta guatemalteca. Posee además una Maestría en Literatura Hispanoamericana. El libro pertenece a la colección "loqueleo" de Editorial Santillana, y fue ilustrado por Marinés Santos. 

Su lectura es muy gratificante, y nos deja un mensaje de solidaridad, de valentía y de apoyo. Su heroína, María Sofía, se identifica fácilmente con cualquier adolescente de su edad, por sus hábitos, los problemas que enfrenta, sus conflictos y su manera de pensar. Al ayudar a Kalina y a Gámala el día de un eclipse solar, se descubre siendo la chica más valiente del mundo.


lunes, 20 de noviembre de 2017

Arte en las aulas

La creatividad es una competencia imprescindible para un mundo en el que las condiciones vitales y laborales cambian de forma tan vertiginosa. Además, el arte en las escuelas potencia el aprendizaje como una experiencia liberadora. La educación artística ofrece a los estudiantes un panorama sin límites para su imaginación. Es un elemento importantísimo para el desarrollo de múltiples inteligencias y ayuda a que tanto los alumnos como los maestros resignifiquen constantemente lo que entienden por conocer. Además, puede servir para afianzar vínculos en la comunidad educativa y para reforzar la seguridad en sí mismos de los estudiantes. A continuación exponemos algunas opciones y los beneficios que representan para el proceso de aprendizaje.

Escritura creativa


Muchas veces, los cursos de literatura no contemplan el involucramiento de los estudiantes en procesos de escritura creativa. Sin embargo, la creación de cuentos, poemas y ensayos es esencial para fortalecer la relación de los estudiantes con el lenguaje. Además, ayuda a potenciar la capacidad de pensamiento reflexivo, sobre sí mismos y sobre las relaciones que establecen con su mundo. La creación literaria está directamente relacionada con el autoconocimiento, el retomar algunas experiencias personales y la sensibilización hacia los otros.

Artes plásticas

Las artes plásticas son muchas veces un mundo por explorar en las instituciones educativas. La única premisa con la que debemos comenzar este tipo de cursos es que no hay límites para la creatividad: desde la experiencia de comentar una obra artística, hasta el montaje de exposiciones con trabajos de los estudiantes. 

Como experiencias formativas, se pueden realizar visitas culturales a museos de arte, exposiciones o demostraciones en vivo. Estas actividades ayudan al desarrollo de las capacidades de atención, reflexión y creatividad. También ayuda a la formación de gustos e intereses particulares y a hablar de sus experiencias personales.

Fuente de la imagen: https://www.laopinion.com.co

La danza como expresión corporal

La danza es un recurso que puede llegar a incorporar todas las áreas del conocimiento: lenguaje, matemática, historia, ciencias naturales, etcétera. Además, se trata de una de las expresiones artísticas más populares del país. Según Karen Konolly, citada por Leslie Tapia en la página elige educar, los niños que han tenido danza “son más ordenados, planifican mejor, se ubican mejor en el espacio, van al teatro y tienen una opinión sobre lo que los rodea”. La danza y las coreografías en trabajos colectivos son un medio de autoconocimiento y reflexión sobre el propio cuerpo y su dimensión expresiva.
 Fuente de la imagen: http://www.eligeeducar.cl


En fin, son muchísimas las posibilidades de incorporar el arte en las jornadas cotidianas de aprendizaje y cada una aporta grandes beneficios al desarrollo personal de cada estudiante. 

lunes, 13 de noviembre de 2017

Literatura guatemalteca (III): literatura infantil

Fuente de la imagen: http://www.prensalibre.com

En otras entradas (como esta o esta) habíamos hablado sobre literatura guatemalteca contemporánea. Este mes seguiremos haciéndolo, pero le dedicaremos el espacio a una literatura que muchas veces no se hace tan visible, a pesar de su importancia. Se trata de la literatura infantil, que va más allá del famosísimo texto Barbuchín escrito por Daniel Armas que muchos de los educadores que leen esta entrada han de recordar con nostalgia.

Este artículo de Alejandra Ramírez escrito para la Langosta literaria, cuestiona la posición de la literatura infantil en el ámbito de la literatura en general. El máximo reconocimiento que puede otorgársele a un escritor, el premio Nobel de Literatura, no ha sido otorgado nunca a autores que se hayan dedicado a la literatura infantil. Si bien es cierto que han habido ganadores que han escrito libros para niños, como Gabriela mistral o Miguel Ángel Asturias, no ha sido esta parte de su obra la que los ha hecho merecedores del premio.

Fuente: https://lalectorafutura.com

La doctora Frieda Ileana Morales Barco se ha especializado en la investigación sobre literatura infantil y juvenil en Guatemala. Las motivaciones para sus estudios parten de la invisibilización que se ha hecho en el ámbito crítico de este tipo de literatura. A lo largo de la historia, la investigación hace un recuento de los autores y autoras guatemaltecos que se han dedicado a escribir literatura infantil o juvenil, en diferentes periodos históricos.

Una de las conclusiones de la investigación es que se ha escrito literatura infantil y juvenil en Guatemala desde la década de 1930, y que esta se diferencia de la literatura infantil latinoamericana en que la guatemalteca está dirigida a públicos reducidos, e identifica a los sujetos a quienes está destinada.


Autores guatemaltecos muy reconocidos, como Luis Alfredo Arango, Luis de Lión, Gloria Hernández, Vania Vargas, entre otros, han escrito uno o más títulos de literatura infantil. La producción actual ha estado muy activa. Recientemente, la editorial Santillana publicó en Guatemala una extensa colección de literatura infantil y juvenil, escrita por autores y autoras jóvenes. La colección es parte de un nuevo sello internacional: Loqueleo. Algunos de los autores y autoras incluidas en la colección son Marilinda Guerrero, Gabriel Woltke, César Yumán, Alfonso Guido, Angélica Quiñónez, Lucía León, entre otros. Sin duda, la literatura infantil se trata de un tema que nos interesa mucho, y en el que seguiremos profundizando, así que esperen nuestras próximas entradas y nuestra reseña del mes para leer recomendaciones más puntuales. 

lunes, 6 de noviembre de 2017

El fiambre

 Fuente de la imagen: http://newsinamerica.com/

Es posible que muchas de las personas que leen esta entrada ya hayan comido fiambre el 1 de noviembre pasado. También es probable que aún sigan comiendo fiambre ahora, luego de varios días de que se terminó el día de esta celebración tan especial.

El fiambre es una comida tradicional guatemalteca hecha a base de embutidos y conservas, y se prepara para el Día de todos los Santos, celebrado en la mayoría de países católicos. Mucha gente espera con ansia el mes de noviembre para preparar o comprar este delicioso platillo. Además de ser un sabor único, también es una excusa perfecta para concretar reuniones con la familia a la que apreciamos. Se trata de una celebración que muchas veces no se limita a la mesa: las familias que preparan el fiambre en su casa también lo hacen reunidas. Cada familia le da a su fiambre una sazón especial… y algunas familias deciden compartir esta sazón y regalar platos de fiambre, intercambiarlos por otros, o venderlos.

La identificación del fiambre con Guatemala es tal que muchos guatemaltecos que viven en otros países han dicho que se trata de una de las comidas que más extrañan estando lejos. Y es que el fiambre, conformado por tantos y tan diversos ingredientes, podría ser comparado con Guatemala. Somos un país diverso, conformado por muchas culturas. Y es en esa diversidad donde está nuestra mayor fortaleza. Aprender de nosotros y aceptar y entender nuestra diversidad como la gran riqueza que significa es un paso muy importante para fortalecer nuestra identidad.



Fuente de la imagen: https://aprende.guatemala.com

Y ustedes, ¿disfrutan también de esta tradición? ¿Cómo hacen sus fiambres? Les compartimos una receta.