lunes, 21 de agosto de 2017

M. C. Escher

Mano con globo reflectante. Fuente de la imagen: https://www.pinterest.com/

Cuando el protagonista del relato El imortal de Jorge Luis Borges conoce la ciudad de los inmortales, observa una gran cantidad de arquitecturas y dimensiones imposibles, extraídas seguramente de los sueños o de las pesadillas. Escaleras invertidas, pasillos laberínticos que no conducían a ningún sitio o a sitios idénticos a los anteriores.

Esta Ciudad –pensé– es tan horrible que su mera existencia y perduración, aunque en el centro de un desierto secreto, contamina el pasado y el porvenir y de algún modo compromete a los astros. Mientras perdure, nadie en el mundo podrá ser valeroso o feliz.
El relato de Borges es un desafío para la imaginación de cualquier lector. ¿Cómo serían las formas de esa ciudad, para que ante su aparición el personaje haya emitido tal juicio? Antes de que Borges publicara El Aleph, en 1949, hubo un artista neerlandés que había prefigurado lo que Borges haría en la narrativa. Su nombre era Mauritz Cornelis Escher, famoso por las ilusiones ópticas creadas con sus grabados y sus dibujos.


Las obras de Escher nos muestran esas ilusiones ópticas que talvez se semejen a los espacios de los sueños. Crean imágenes, ideas y trayectorias de las que el cerebro difícilmente logra escapar. Sus primeros estudios universitarios fueron de arquitectura y su obra conserva ese afán por la simetría y por la construcción arquitectónica devenida de sueños imprecisos.

Fuente de la imagen: https://www.ticketea.com

Ante sus cuadros, no sabemos si estamos subiendo o si estamos bajando. No sabemos si estamos dentro o estamos fuera. Es un maestro de las ilusiones ópticas y su obra ha sido muy relacionada con la psicología, pues representa un desafío para la imaginación espacial. Es inevitable que ante la imposibilidad de los espacios y los ambientes de sus cuadros, constatemos la descripción del relato de Borges. Cuando los vemos, sentimos algo inquietante, un espacio que no coincide con la realidad.

Fuente de la imagen: https://es.pinterest.com

Algunas películas modernas, como El origen (Inception), hacen uso de ese recurso y crean efectos verdaderamente impresionantes, pues trasladan la imaginación de este tipo de ilusiones al ámbito audiovisual. Si bien el nombre de Mauritz Cornelis Escher no figura como una influencia determinante para el desarrollo de las artes visuales, su obra sí que representa un universo entero de ilusiones ópticas por explorar. Visita el sitio oficial de Escher aquí. También te invitamos a ver el siguiente video que explica con más detalle la extraordinaria obra de este artista.



No hay comentarios:

Publicar un comentario