lunes, 28 de agosto de 2017

Los cuentos de Jorge Luis Borges


El pasado 24 de agosto, pero 98 años atrás, nació en Ginebra, Suiza, el escritor Jorge Luis Borges. Considerado argentino, Borges es uno de los autores más importantes de América. A pesar de haber sido criticado por sus inclinaciones y afectos políticos, fue capaz de crear una de las obras más sólidas y universales que concibió el idioma español durante el siglo XX. En Zantmaró Ediciones preparamos nuestra reseña del mes dedicando algunas palabras a este extraordinario escritor.

En sus cuentos, Borges fue un hombre capaz de imaginar el absoluto. Imaginen, por ejemplo, una biblioteca que no tiene principio ni fin, ni sentido. Está compuesta por todas las posibles combinaciones que se pueden formar con las veintidós letras del alfabeto, más un punto, una coma y un espacio en blanco. En ella están contenidos todos los posibles libros del universo y de la historia, que son una fracción mínima ante la enorme cantidad de libros que no dicen nada. Esa es la trama de La biblioteca de Babel, incluida en el libro Ficciones (1941), y es un ejemplo de cómo Borges logró imaginar la idea de la completitud del lenguaje, de la vida, de la memoria. Sus ficciones son una ventana por la que es posible asomarse a otros mundos, mundos cuya forma de comprensión y entendimiento incluso se nos escapa.


Además de los cuentos fantásticos, hay varios cuentos de Borges en los que se aproxima a la literatura gauchesca (un género que se desarrolló en Argentina durante el siglo XIX). En esos cuentos, en los que hace uso de los registros del habla popular, sus historias no dejan de tener ese matiz de perfección y de circularidad.El pasado 24 de agosto, pero 98 años atrás, nació en Ginebra, Suiza, el escritor Jorge Luis Borges. Considerado argentino, Borges es uno de los autores más importantes de América. A pesar de haber sido criticado por sus inclinaciones y afectos políticos, fue capaz de crear una de las obras más sólidas y universales que concibió el idioma español durante el siglo XX. En Zantmaró Ediciones preparamos nuestra reseña del mes dedicando algunas palabras a este extraordinario escritor.

En sus cuentos, Borges fue un hombre capaz de imaginar el absoluto. Imaginen, por ejemplo, una biblioteca que no tiene principio ni fin, ni sentido. Está compuesta por todas las posibles combinaciones que se pueden formar con las veintidós letras del alfabeto, más un punto, una coma y un espacio en blanco. En ella están contenidos todos los posibles libros del universo y de la historia, que son una fracción mínima ante la enorme cantidad de libros que no dicen nada. Esa es la trama de La biblioteca de Babel, incluida en el libro Ficciones (1941), y es un ejemplo de cómo Borges logró imaginar la idea de la completitud del lenguaje, de la vida, de la memoria. Sus ficciones son una ventana por la que es posible asomarse a otros mundos, mundos cuya forma de comprensión y entendimiento incluso se nos escapa.

Además de los cuentos fantásticos, hay varios cuentos de Borges en los que se aproxima a la literatura gauchesca (un género que se desarrolló en Argentina durante el siglo XIX). En esos cuentos, en los que hace uso de los registros del habla popular, sus historias no dejan de tener ese matiz de perfección y de circularidad.



La figura de Borges sobresale además por su erudición, su amor por la literatura y su timidez ensimismada. Aprendió alemán e italiano por su cuenta, y le fascinaba el lenguaje sajón. Sus cuentos dan noticia de esa amplitud de conocimiento y de léxico.

Borges nunca incursionó el género novelístico. Por su popularidad, la novela ha sido también uno de los géneros más comerciales de la historia reciente. En cambio, escribía cuentos argumentando que en un cuento cabía todo lo que tenía que decir. Además escribió poesía y ensayo, y en cada uno de estos géneros, demostró tener un dominio enciclopédico de la tradición literaria universal, especialmente la tradición inglesa.

Los libros de cuentos más famosos y memorables de Borges son Ficciones (1941), El Aleph (1949) y El libro de arena (1975). Puedes descargarlos haciendo clic en el título de cada uno.

lunes, 21 de agosto de 2017

M. C. Escher

Mano con globo reflectante. Fuente de la imagen: https://www.pinterest.com/

Cuando el protagonista del relato El imortal de Jorge Luis Borges conoce la ciudad de los inmortales, observa una gran cantidad de arquitecturas y dimensiones imposibles, extraídas seguramente de los sueños o de las pesadillas. Escaleras invertidas, pasillos laberínticos que no conducían a ningún sitio o a sitios idénticos a los anteriores.

Esta Ciudad –pensé– es tan horrible que su mera existencia y perduración, aunque en el centro de un desierto secreto, contamina el pasado y el porvenir y de algún modo compromete a los astros. Mientras perdure, nadie en el mundo podrá ser valeroso o feliz.
El relato de Borges es un desafío para la imaginación de cualquier lector. ¿Cómo serían las formas de esa ciudad, para que ante su aparición el personaje haya emitido tal juicio? Antes de que Borges publicara El Aleph, en 1949, hubo un artista neerlandés que había prefigurado lo que Borges haría en la narrativa. Su nombre era Mauritz Cornelis Escher, famoso por las ilusiones ópticas creadas con sus grabados y sus dibujos.


Las obras de Escher nos muestran esas ilusiones ópticas que talvez se semejen a los espacios de los sueños. Crean imágenes, ideas y trayectorias de las que el cerebro difícilmente logra escapar. Sus primeros estudios universitarios fueron de arquitectura y su obra conserva ese afán por la simetría y por la construcción arquitectónica devenida de sueños imprecisos.

Fuente de la imagen: https://www.ticketea.com

Ante sus cuadros, no sabemos si estamos subiendo o si estamos bajando. No sabemos si estamos dentro o estamos fuera. Es un maestro de las ilusiones ópticas y su obra ha sido muy relacionada con la psicología, pues representa un desafío para la imaginación espacial. Es inevitable que ante la imposibilidad de los espacios y los ambientes de sus cuadros, constatemos la descripción del relato de Borges. Cuando los vemos, sentimos algo inquietante, un espacio que no coincide con la realidad.

Fuente de la imagen: https://es.pinterest.com

Algunas películas modernas, como El origen (Inception), hacen uso de ese recurso y crean efectos verdaderamente impresionantes, pues trasladan la imaginación de este tipo de ilusiones al ámbito audiovisual. Si bien el nombre de Mauritz Cornelis Escher no figura como una influencia determinante para el desarrollo de las artes visuales, su obra sí que representa un universo entero de ilusiones ópticas por explorar. Visita el sitio oficial de Escher aquí. También te invitamos a ver el siguiente video que explica con más detalle la extraordinaria obra de este artista.



lunes, 14 de agosto de 2017

Autorregulación en el aprendizaje

Fuente de la imagen: http://www.midlineinstitut.com

La autorregulación es un tema novedoso en el campo pedagógico. Se trata de una competencia que permite a los estudiantes activar las estrategias necesarias para alcanzar los objetivos establecidos de forma autodidacta. Se basa en las dinámicas de aprender a aprender. Es decir, la habilidad y la disposición para adaptarse a nuevas tareas mediante el compromiso para pensar y la perspectiva de la esperanza.

Los alumnos autorregulados son autoeficaces. Sienten rápidamente la sensación de eficacia, incluso cuando fallan, pues entienden ese fracaso como una oportunidad de aprendizaje para reenfocar sus esfuerzos y redefinir sus métodos. Por el contrario, los estudiantes que no están autorregulados tratan por lo general de evitar tareas difíciles, pues se sienten amenazados. Las herramientas tecnológicas que hoy muchos estudiantes de las nuevas generaciones tienen a la mano son alicientes para el fomento de esta competencia. 

Fuente de la imagen: http://habitatweb.mx/

En el siguiente video se muestran algunas de las características y de las estrategias para fomentar la autorregulación en los estudiantes:


La autorregulación es una competencia que se puede formar. La licenciada Melissa Lemus, especialista en el tema, recomendó algunas estrategias para fomentar esta competencia en los estudiantes en una conferencia dictada en la Universidad Rafael Landívar. Algunas de ellas son:
  • ·         Establecer metas atractivas y desafiantes.
  • ·         Definir objetivos medibles y realistas.
  • ·         Motivar al estudiante para que establezca sus propias metas.
  • ·         Potenciar el optimismo, el buen humor, moldear reacciones emocionales ante dificultades.
  • ·         Favorecer la participación, la cooperación entre iguales, el aprendizaje cooperativo y la individualización.
  • ·         Motivar el pensamiento y la reflexión sobre sí mismo.
  • ·         Motivar la investigación.

Finalmente, es necesario enfatizar que para el desarrollo de esta competencia, los profesores deben estar comprometidos con el tema. Deben ser optimistas y saber encontrar ese compromiso necesario de parte de los estudiantes para aceptar desafíos.


lunes, 7 de agosto de 2017

Lo importante y lo urgente

Fuente de la imagen: http://codigosdamoda.blogspot.com/

Imaginemos un día normal de trabajo. Estamos dispuestos a enfocarnos en un proyecto muy importante para el colegio o la empresa donde trabajamos, y justo antes de comenzar a hacerlo, el teléfono suena. Se trata de una persona particular que está coordinando la entrega de unos uniformes para ese mismo día, o el servicio de sonido para un evento, o una persona que está preguntando por una dirección. No hay nada más urgente que contestar el teléfono, dicen por ahí. Siempre lo atendemos, sin darnos cuenta de lo que dejamos a un lado por hacerlo.


Al día vivimos cumpliendo con diversos compromisos, atendiendo a diferentes situaciones y comunicándonos con diferentes personas. Es común que estemos constantemente comunicados. Cada cierto tiempo revisamos nuestras redes sociales a través del teléfono o cualquier otro dispositivo, incluso en medio de comunicaciones o reuniones importantes.
Fuente de la imagen: Fuente de la imagen: http://www.masquenegocio.com

Franklin Covey, una compañía internacional enfocada en el liderazgo, recomienda para lograr la concentración sin distracción, aprender a diferenciar lo importante de lo urgente. Llevar una agenda en la que prioricemos las actividades de cada día en función de su importancia puede ser una estrategia muy útil para concentrarnos en lo importante. Esta distinción es esencial para lograr las prioridades más altas a nivel personal y organizacional.

Franklin Covey desarrolló una matriz muy básica, que puede ayudar a visualizar de forma gráfica estos elementos y que puede ser útil a la hora de clasificar y priorizar ciertas tareas o de tomar ciertas decisiones. La matriz funciona así: a través de la distinción entre dos variables: el nivel de importancia y el nivel de urgencia, se traza un plano cartesiano en el que hay cuatro segmentos, las cosas importantes que pueden ser urgentes o no, y las cosas no importantes también pueden ser urgentes o no. A continuación se muestra la representación gráfica de la matriz, y las recomendaciones que el doctor Covey realiza en cada uno de los casos.

Fuente de la imagen: https://www.gestiopolis.com/

¿Cómo llenarías tú esta matriz? ¿Podría servirte para organizarte mejor en tu trabajo? Puedes encontrar más información sobre Franklin Covey y más temas que han desarrollado para impulsar el liderazgo en este enlace.