lunes, 24 de abril de 2017

Esto no es una pipa, de Eduardo Halfon


El escritor guatemalteco Eduardo Halfon recrea en este libro los últimos días de vida del pintor Carlos Valenti, quien se suicidó, como ya hemos dicho, en París, a principios del siglo XX. El libro está estructurado en catorce fragmentos que recorren diferentes matices de la vida del pintor. Cada fragmento corresponde, a su vez, a un narrador diferente y a un cuadro diferente del artista. Además de la narración, la edición incluye la reproducción de estos cuadros que terminan reconstruyendo cada uno de los últimos momentos de su vida.

Halfon utiliza el título del cuadro Esto no es una pipa, del pintor surrealista René Magritte, quien también aparece como un personaje joven, amigo de Valenti. Su narración es la última del libro, y describe cómo Magritte se apropia de una pipa que Valenti dejó tras suicidarse. Pipa que, a su vez, perteneció a un pintor muy admirado por ambos. El libro juega con la posibilidad de que la pipa del cuadro de Magritte sea la misma pipa de Valenti, y la misma de Vincent van Gogh.

En todas las narraciones hay una característica peculiar del carácter de Carlos que logra ser captada. Entre otros narradores, aparece Carlos Mérida, en boca de quien Halfon pone la siguiente declaración:

 “Dígame una cosa, Mérida, su amigo, ¿por lo menos era un buen pintor? Y hoy, tantos años más tarde, mi respuesta mantiene aún toda su validez. Carlos Valenti, contesté, es el más grande pintor de Guatemala”.

Esto no es una pipa. Eduardo Halfon.

También es admirable la recreación que el autor realiza a través de la ficción histórica del ambiente cultural de Guatemala y de París de principios de siglo. Describe por ejemplo las amistades de Valenti con Rafael Yela Günther, Rafael Arévalo Martínez y Carlos Wyld Ospina. En París, Halfon logra retratar ese ambiente cultural e parisino de principios de siglo, sus cafés, frecuentados por los protagonistas del panorama artístico del momento: Pablo Picasso, Piet Mondrian, Diego Rivera, Claude Debussy. Recrea también la personalidad introvertida de Valenti, un tipo al que describe como tímido, ensimismado y sobrio.


El libro es el segundo del autor y sin duda, se trata de un texto memorable y muy recomendable para profundizar en la vida de este atormentado artista de principios de siglo. Junto con Esto no es una pipa, Halfon publicó un texto breve titulado Saturno. En él, Halfon recrea de forma ficticia y personal la carta que en su momento Kafka le escribió a su padre. A su vez, el texto realiza un conjunto de reflexiones en torno al suicidio y al arte. 

Fuente de la imagen: http://www.goodreads.com

lunes, 17 de abril de 2017

Carlos Valenti, cercano

Cuando le preguntaron a Carlos Mérida sobre Carlos Valenti, él afirmó que había sido el mejor pintor en la historia de Guatemala. Y es que aunque Valenti había nacido en Francia, había hecho suya la patria en la que se había criado desde los tres años. De tal suerte que a los guatemaltecos se nos hace fácil decir que fue un pintor de nuestro país. Que realizó aquí la mayoría de su obra. Que a los 23 años realizó un viaje a Francia, junto con Carlos Mérida, su mejor amigo. Que a diferencia de Mérida, Valenti no regresó: se suicidó, con apenas 23 años de vida. Lo enterraron en Montparnasse donde para entonces ya habían enterrado a Charles Baudelaire.

El Dandy (1912). Acuarela sobre papel.

A pesar de la brevedad de su vida y de su obra, Valenti ocupa un lugar especial en el desarrollo del arte guatemalteco del siglo XX. Sus pinturas se vinculan generalmente con el movimiento impresionista francés, que para finales del siglo XIX e inicios del siglo XX estaba en auge en Francia. El impresionismo fue un movimiento artístico que, como su nombre lo indica, confiaba más en la impresión que causaba la luz y el color de las cosas que en el detalle de sus contornos. De ahí los bordes disgregados, sobrepasados por el efecto de la luz creada por el color. Valenti no solo es considerado uno de los mayores reformadores del arte visual de Guatemala, sino también uno de los primeros expresionistas de la región. El expresionismo exageraba algunas formas y algunos detalles para transmitir una idea o una emoción que no cabía en una representación fiel de la realidad.

Sobre su obra, la crítica de arte Irma de Luján ha dicho:

“Con estos elementos se inicia un proceso de despojamiento, en donde el artista confiere total libertad a las formas plásticas, dentro de su propio concepto. Valenti se coloca ante el paisaje en el punto justo, en que el caos y orden se encuentran, no como si uno hubiera surgido del otro, sino como si ambos surgieron a la vez”.

El viejo (1912). Óleo sobre tela.

Fue amigo íntimo de Carlos Mérida y generalmente se le describe como un joven introvertido, dedicado por completo a su trabajo creativo. Fue capaz de dejarlo todo por el sueño de París, sus luces, sus edificios, el arte. Poca gente es capaz de dejarlo todo por un sueño, y menos por un sueño relacionado con un futuro tan incierto.


Carlos Mérida al piano (1922). Carboncillo sobre papel.

Sin duda alguna, y a pesar de su muerte prematura, Valenti es una figura imprescindible en el desarrollo de las artes plásticas de Guatemala. Su vida es hoy una historia que inspira un mito: el mito del artista desbordado por la desolación. 

Fotografía de Carlos Valente. Fuente: Wikipedia.

Puedes ver más pinturas de Carlos Valentie la colección de Wikipedia.

Fuente de las pinturas: colección de Carlos Valenti del Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida. 

lunes, 10 de abril de 2017

La Semana Santa

¿Y ustedes qué hacen durante el asueto de Semana Santa? En Zantmaró hemos preparado un resumen con las actividades más frecuentadas por los guatemaltecos en este periodo de descanso.


Las procesiones

Definitivamente las procesiones son una especie de emblema de la Semana Santa en Guatemala. Su representación a nivel cultural ha llegado incluso a trascender su significado religioso. Independientemente de la religión de la cual procedan, las procesiones y toda la parafernalia que las acompaña son algo que identifica a Guatemala en cualquier parte del mundo.
La tradición ha sido heredada del catolicismo impuesto durante la época colonial. Sin embargo, la dimensión colectiva con la que fueron asumidas las procesiones no es comparable en ningún país en el que se hayan asentado sistemas coloniales en América Latina. Es impresionante observar esa gran manifestación de fe colectiva, que toma el espacio público de la ciudad. Aunque no es una costumbre que se limita al espacio urbano, es en estos espacios de Antigua Guatemala y de la Ciudad Capital donde cobra mayor relevancia. Con el descontento de unos, y la celebración de otros, las alfombras y las procesiones son una característica única del país en el que vivimos.


Los viajes

Mucha gente aprovecha esta época para viajar. Si no se puede viajar al exterior, con especial predilección viajamos a las playas del país. Ya sea del océano Pacífico o del Atlántico, por lo general los viajes representan una opción muy concurrida para las personas que viven relativamente cerca de estos lugares.
Pero además de playas, en Guatemala hay una gran cantidad de atractivos turísticos que es posible visitar y que también reciben una gran cantidad de visitas por estas fechas: el lago de Atitlán, ríos, piscinas en el área de oriente o una gran cantidad de sitios arqueológicos cuya visita requiere del tiempo libre que es posible encontrar en estas fechas.

El descanso


Por último, y nunca está demás mencionarlo, la opción económicamente más viable y la más tranquila de la Semana Santa es aprovecharla para descansar. Ninguna actividad se compara con aprovechar un día entero para leer, ver televisión o dormir. Además, hay suficiente tiempo libre para visitar a familiares o amigos que hayan tomado la misma decisión. 

Fuente de las imágenes: http://www.colegiomayorgregoriomarañon.com, http://www.wellhowdidigethere.com, http://www.prensalibre.com, http://www.laantiguaguatemala.org
Fuente del video: YouTube.com 

lunes, 3 de abril de 2017

Felices vacaciones



Junto con el calor del verano, se avecina también el periodo de esparcimiento por la celebración de la Semana Santa. En Guatemala, muchos de los centros educativos tienen como último día de clases el viernes 7 de abril, previo a la semana del 10 al 15 y a estas alturas, los estudiantes están ansiosos por levantarse tarde, desvelarse, ver televisión y no ir a las escuelas o institutos.

Sin embargo, el periodo de vacaciones se ve muchas veces interrumpido –sino estropeado– por la acumulación de tareas, trabajos y proyectos pendientes que muchas veces son postergados para esta época. Una buena recomendación para esta semana, previa a la semana del descanso, es adelantar en la medida de lo posible las asignaciones pendientes a largo plazo. De esta forma los días que por lo general destinamos a viajar, hacer deportes, leer o simplemente descansar quedarán menos comprometidos.

Por otro lado, si las asignaciones resultan inevitables, crear hábitos de estudio disciplinados puede ser una buena opción para no “oxidarse” demasiado durante este periodo. Destinar una hora al día para no descuidar los trabajos pendientes en Semana Santa evitará las altas cargas de estrés que se acumulan para el último domingo, previo al reinicio de clases.


Es importante también pensar en la relevancia que puede tener para el proceso de aprendizaje la saturación de trabajo durante el periodo vacacional, con la intención de recuperar el tiempo “perdido” de clases. Deberíamos dejar de pensar en que un asueto no representa tiempo “perdido”. Al contrario, es un tiempo necesario para destinarlo al descanso. Por lo que en Zantmaró les deseamos desde ya unas felices vacaciones. 

Fuente de la imagen: http://www.colegiomayorgregoriomarañon.com