lunes, 5 de enero de 2015

2015: ¿vientos de cambio en educación?



Una de las áreas más vibrantes y llenas de promesa en nuestras sociedades es la educación. 2014 no fue la excepción, con nuevas ideas que buscaban acomodarse a distintos sistemas educacionales, pero 2015 está lleno de sorpresas. En una contribución para el Huffington Post, el experto en educación y tecnología Brad Phillips se plantea diez posibles tendencias. Como la realidad de Guatemala es distinta, tomamos algunas de las ideas que pueden servir como nortes para que el mundo de la educación siga cambiando.

Si están de acuerdo o no, o si creen que las tendencias se apliquen más en unos lugares que otros es seguro, como con todo vaticinio del futuro. Sin embargo, vale la pena pensar hacia adelante para entender mejor cómo empezar a avanzar.

1. Los ases de la información: hay personas para quienes la data no representa fragmentos o bloques de información en frío sino conocimiento vibrante y relevante esperando a ser descubierto. Las fundaciones y empresas han empezado a descubrir el valor de aparejar los procesos de recopilación y almacenamiento de información con el talento humano que sea capaz de ponerlo a funcionar.

2. La data del tamaño correcto: mucho se ha dicho sobre el big data, o la recopilación masiva de información sobre prácticamente cualquier cosa. Pero más que contar con toda la información, se hace necesario convertirla en evidencia para apoyar un cambio en la forma en que se educa, como un mecanismo de retroalimentación más que como nuestro único recurso para entender a los estudiantes.

4. La privacidad de la información: nunca se debe desestimar las dudas sobre lo que ocurre con nuestra información personal, sobre todo en la era donde todo halla su camino a las redes sociales, los blogs e incluso los medios.

5. La necesidad de colaborar: el cambio ocurre más naturalmente de abajo hacia arriba, además de ser más rápido que los enfoques de arriba hacia abajo. Reformar la educación debe favorecer la experimentación y la capacidad de aprender de los errores de los demás. Más específico que lo anterior, se trata de la necesidad de quienes imparten educación primaria se hablen con las instituciones secundarias e incluso las terciarias. Aunque se espera que los estudiantes pasen los niveles con cierto grado de preparación, sabemos que no siempre es el caso, y evitarlo requiere que los niveles unan esfuerzos.

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