martes, 6 de octubre de 2015

Escritores centroamericanos: Panamá

Concluimos nuestra serie de escritores centroamericanos en el polo opuesto al que empezamos: Guatemala. Pero a través de la región, las experiencias compartidas, una cultura similar, y hechos que no distan demasiado uno del otro dejan abierta la puerta para hablar de una literatura regional. En esta ocasión, compartimos pistas sobre la obra de tres de los autores panameños más distinguidos.

Carlos Wynter


Carlos Oriel Wynter Melo es escritor panameño. Estudió ingeniería industrial y desarrollo organizacional pero vivió varios años en Guadalajara, donde se expuso a varios círculos literarios. Sus obras incluyen El escapista (1999), Desnudo (2001), Cuentos con salsa (2008) y Mis mensajes en botellas de champaña (2011).

Lee aquí un extracto de Mis mensajes en botellas de champaña y de Nostalgia de escuchar tu risa loca.

Melanie Taylor


Taylor es poeta, psicóloga y violinista. Ha escrito poesía (Tiempos acuáticos, 2000; Amables predicciones, 2005; Microcosmos, 2009). Pero también ha destacado en literatura infantil (El acuario, 2006) y cuento corto (Camino a mariato, 2009).

Para conocerla, pueden ver esta muestra de sus Cuentos al garete y dos poemas de la colección Atrapasueños.

Lili Mendoza


Mendoza es escritora y columnista panameña, conocida por la franqueza con que su prosa denuncia el absurdo de la sociedad panameña actual. En 2009, publicó su primera colección de cuentos, Corazón de Charol A-go-gó. El mismo año recibió también el premio de ficción centroamericana Yolanda Oreamuno por el cuento Todas nosotras tus voces. Para conocerla más, pueden leer este último aquí.

lunes, 5 de octubre de 2015

Escritores de Centroamérica: Nicaragua (II)

Conocemos mucho más de los escritores guatemaltecos que de nuestros pares centroamericanos, pero eso no nos detuvo en incluir a los autores de otros países vecinos en nuestra celebración de las letras y las artes en la región. En esta ocasión traemos a algunos de los escritores más conocidos de Nicaragua.

Sergio Ramírez


Ramírez es escritor, periodista, político y abogado nicaragüense.

Durante sus estudios de derecho fundó la revista experimental Ventana, que dio vida al movimiento literario Frente Ventana. Fundó varias publicaciones y editoriales, además de haber participado activamente en política como vocero de la revolución sandinista y luego como funcionario de gobierno. En literatura, ganó el Premio Carlos Fuentes a la creación literaria en 2014 y con varias de sus obras se ha abierto puertas para integrar las filas de los escritores más leídos del español. Ha publicado, por ejemplo, De tropeles y tropelías (1971), Castigo divino (1988), Margarita está linda la mar (1998), Sombras nada más (2002), Mil y una muertes (2004), La fugitiva (2011), entre otras.

Para conocerlo un poco más, les recomendamos explorar su página oficial. En la sección multimedia encontrarán fragmentos de su obra.

Ernesto Cardenal


Ernesto Cardenal es poeta, pero también es un sacerdote líder dentro de la teología de la liberación y fundador de un movimiento artístico primitivista en Nicaragua, donde también fungió como político. Ha ganado el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, la Cruz de Honor de Austria y el Premio Reina Sofía de poesía Iberoamericana, además de haber sido nominado al Nobel en 2005. Sus obras incluyen Hora 0, Epigramas, Oración por Marilyn Monroe, Vuelos de la victoria y El evangelio de Solentiname.

Para conocerlo, pueden: Leer esta antología de sus poemas, escuchar "Al perderte yo a ti" en la voz del autor. También pueden navegar por esta otra colección de su poesía.

domingo, 4 de octubre de 2015

Escritores de Centroamérica: Nicaragua (I)

Conocemos mucho más de los escritores guatemaltecos que de nuestros pares centroamericanos, pero eso no nos detuvo en incluir a los autores de otros países vecinos en nuestra celebración de las letras y las artes en la región. En esta ocasión traemos a dos de las escritoras más conocidos de Nicaragua.

Gioconda Belli


Gioconda Belli es poeta, periodista y novelista nicaragënse. También es conocida por su militancia como parte del movimiento sandinista. Obtuvo el Premio Mariano Fiallos Gil en 1972, el mayor dentro de su país, y el Premio Casa de las Américas en 1978 por su libro Línea de Fuego. Otros libros de poemas incluyen Truenos y arco iris, Amor insurrecto y De la costilla de Eva. La mujer habitada, su primera novela, fue aclamada por la crítica. También ha publicado Sofía de los presagios, Waslala y El pergamino de la seducción.

Para conocer más de su obra pueden leer varios de sus poemas en A media voz, un extracto de La mujer habitada o el Manifiesto de la izquierda erótica.

Rosario Murillo


Murillo es poeta y revolucionaria nicaragüense. Esposa del presidente Daniel Ortega y primera dama, es también una portavoz del gobierno y una de las voces más prominentes del país.

La política alimenta la temática literaria que Murillo aborda en sus obras, incluyendo las denuncias a la dictadura somocista o el apoyo a la lucha armada, además de sus posiciones culturales. Ha publicado Amar es combatir (1982), En las espléndidas ciudades (1985) y Las esperanzas misteriosas (1990), entre otros textos.

Para conocer su obra, recomendamos sus poemas Hombre, de qué nos sirven las noches, Las dificultades de un poeta y Yo la mujer de barro.

sábado, 3 de octubre de 2015

Escritores de Centroamérica: Honduras

Conocemos mucho más de los escritores guatemaltecos que de nuestros pares centroamericanos, pero eso no nos detuvo en incluir a los autores de otros países vecinos en nuestra celebración de las letras y las artes en la región. En esta ocasión traemos a algunos de los escritores más conocidos de Honduras.

Lucila Gamero


Lucila Gamero de Medina fue una novelista romántica hondureña. Tiene el honor de haber sido la primera mujer en producir obras literarias y publicar en América Central. Estudió medicina y farmacia y trabajaba como directora de un hospital e inspectora de salud. Además, fue activista de los derechos de las mujeres. Entre sus obras se encuentran Amalia Montel (1892), Adriana y Margarita (1893), Blanca Olmedo (1908), Amor exótico (1954) y El dolor de amar (1955)

Un fragmento de Adriana y Margarita puede ser hallado aquí.

Oscar Acosta


Óscar Acosta es un poeta, narrador, periodista y editor hondureño que también se desempeñó como político y diplomático. Recibió el Premio de Poesía Rubén Darío (1960) y es conocido miembro de la generación del 50. Sus obras incluyen Responso poético al cuerpo presente de José Trinidad Reyes (1955), La marca (1956), Poesía menor (1957), Tiempo detenido (1962) y Mi país (1971).

Pueden leer varios de sus poemas suelos aquí (recomendamos La estrella y Las formas del amor), o en esta breve antología.

Ramón Amaya Amador


Escritor y periodista hondureño. Era conocido por sus posturas políticas. Un prominente comunista, huyó de la persecución política a Guatemala durante la primavera democrática de 1944 a 1954. Ahí escribió obras como Prisión verde, sobre la vida en las plantaciones bananeras de Bajo Aguán en Honduras. También vivió en Argentina hasta su regreso en 1957. Otras de sus obras incluyen Jacinta Peralta, Morazaneida, Cipotes y Destacamento Rojo.

En su página oficial se pueden leer extractos o los primeros capítulos de varias de sus obras, incluyendo Prisión Verde.

viernes, 2 de octubre de 2015

Escritores de Centroamérica: El Salvador (II)

Claudia Hernández



Claudia Hernández es una escritora salvadoreña, ganadora de varios premios internacionales de literatura. Actualmente trabaja como catedrática en la Universidad Centroamericana de San Salvador. Ha publicado Otras ciudades (2001), Mediodía de frontera (2002), De fronteras (2007) y Causas Naturales (2013), entre otros.

Pueden leer su cuento Color de otoño, La mía era una puerta fácil de abrir e Invitación.

Jacinta Escudos



La escritora salvadoreña Jacinta Escudos ha escito novelas, cuento, poesía y crónica periodística. Principalmente escribe en español pero trabajó como traductora y habla inglés, alemán y francés. Su novela A-B-Sudario (2003) le valió el Premio Centroamericano de Novela Mario Monteforte Toledo.

Para conocerla, necesariamente hay que leer un poco de cada uno de sus géneros, así que en prensa pueden leer Los dolores del país y Escribir hasta el fin. En novela, pueden leer este adelanto de El asesino melancólico, su última novela. Y finalmente, su poema Olor.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Escritores de Centroamérica: El Salvador (I)

Conocemos mucho más de los escritores guatemaltecos que de nuestros pares centroamericanos, pero eso no nos detuvo en incluir a los autores de otros países vecinos en nuestra celebración de las letras y las artes en la región. En esta ocasión traemos a algunos de los escritores más conocidos de El Salvador.

Horacio Castellanos Moya


Castellanos Moya es novelista y cuentista salvadoreño.

Su primera novela, La diáspora, ganó el Premio Nacional de Novela. También se desempeñó como periodista en México – para El día y Excelsior – además de impulsar proyectos propios en El Salvador y como columnista en Estados Unidos. Otras de sus obras incluyen La diabla en el espejo, El asco: Thomas Bernhard en El Salvador e Insensatez.

Conoce más del autor leyendo un fragmento de El asco o viendo esta lectura, en voz propia, de Insensatez.

Claribel Alegría


Hija de padres nicaraguenses y salvadoreños, creció en Santa Ana, en El Salvador, y trabajó principalmente desde Estados Unidos. A través de su vida, estuvo comprometida con la resistencia pacífica incluso a pesar de su asociación con el movimiento sandinista en Nicaragua. Fue parte, por ende, de la llamada "generación comprometida" de poetas centroamericanos. Algunos de sus poemarios incluyen Umbrales, Fuga de Canto Grande, La mujer del río y Sobrevivo, que le valió el Premio Casa de las Américas en 1978.

Para conocer más de Alegría, pueden leer varios de sus poemas en A media voz y Poemas del Alma, completamente gratuitos.

Roque Dalton


Poeta y periodista salvadoreño. Considerado uno de los más emocionales del continente por su mezcla de temas personales y políticos.

Fundó un círculo literario en la Universidad de San Salvador y fue arrestado en 1959 y 60 por incitar a estudiantes y campesinos a una revuelta contra los terratenientes. Se salvó de la condena y pasó un tiempo en el exilio, en México y Cuba. Retornó a El Salvador en 1965 a continuar su trabajo como militante político, pero tuvo una larga estancia en Praga. Ganó el Premio de poesía Casa de las Américas en 1969 y se consagró como uno de los mejores poetas jóvenes. En 1975 fue ejecutado luego de ser acusado de tratar de dividir la organización a la que pertenecía, el Ejército Revolucionario del Pueblo.

La mejor forma de conocer a Dalton es leyendo varios de sus poemas, que pueden encontrar aquí.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Celebrando la literatura en Centroamérica (V)

Antes de dar paso a escritores de otros países centroamericanos, cerramos nuestra serie de escritores guatemaltecos con los tres más prominentes autores de Guatemala.

Augusto Monterroso


Maestro de la forma corta, Augusto Monterroso es conocido por su estilo humorístico e irónico. Es considerado una figura importante de las letras hispanas y recibió los premios Juan Rulfo (1996), Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias (1997) y el Príncipe de Asturias (2000), que es como el "Nobel del Español".

Monterroso escribió el que por mucho fue el cuento más corto de la historia (El dinosaurio):

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Escribió también "Obras completas y otros cuentos" (1959), "La oveja negra y demás fábulas" (1969), "Movimiento perpetuo" (1972), La vaca (1998), entre otros. Escribió una sola novela (Lo demás es silencio), donde además no se limitó al formato tradicional de novela.

Bastantes de sus obras cortas están disponibles en internet, en el portal de CiudadSeva, pero recomendamos El eclipse y La oveja negra.

Mario Monteforte Toledo


Escritor, dramaturgo y político guatemalteco. Un maestro de la prosa narrativa, es tradicionalmente considerado el segundo mejor novelista del país. Destacan sus obras Anaité, Entre la piedra y la cruz (considerada su obra principal) y Donde acaban los caminos, que fue llevada al cine con su colaboración en 2003.

Para conocer su obra un poco mejor, recomendamos Dos caminos salen del pueblo.

Miguel Ángel Asturias


Poeta, novelista, dramaturgo, periodista y diplomático guatemalteco, ganador del Nobel de Literatura. Precursor del boom latinoamericano de las letras, luego de su breve asociación con el movimiento surrealista en París, donde vivió en 1920 y estudió etnología.

Una de sus obras principales, El señor presidente, describe la vida bajo el dominio de un dictador inspirado en Manuel Estrada Cabrera, estableciendo también uno de los referentes en la literatura latinoamericana que aborda el tema del caudillo. En Hombres de Maíz, considerada su obra maestra, aborda el tema de la cultura y cosmovisión maya.

Otras de sus obras incluyen "Leyendas de Guatemala", la trilogía formada por "Viento fuerte", "El papa verde" y "Los ojos de los enterrados", además de "Mulata de tal".

Para conocer mejor al autor antes de lanzarse a alguna de sus novelas, recomendamos la Leyenda del Volcán.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Celebrando la literatura en Centroamérica (IV)

Continuamos nuestra serie celebrando la literatura guatemalteca y centroamericana.

Carol Zardetto


Abogada, dramaturga y escritora guatemalteca. Es conocida por su primera novela "Con pasión absoluta", con la que recibió el premio Mario Monteforte Toledo en 2004. También ha escrito cuentos, ensayos literarios y políticos, así como guiones de cine.

También publicó "El discurso del Loco, cuentos del Tarot" en 2009 y tiene dos novelas esperando publicación.

Para conocerla más, pueden leer este fragmento de "Con pasión absoluta" en Words Without Borders. O algunos de sus cuentos:


Marco Augusto Quiroa


Pintor, grabador, escultor, diseñador, narrador y escritor guatemalteco. Aunque destacado en varias ramas de las artes, su obra literaria fue principalmente en el formato de historias cortas.

Sus obras incluyen Semana menor (1984), Gato viejo (1990), Plaza mayor (1990), El mojado y la ley seca (1994), entre otros.

Para conocerlo mejor, te compartimos algunas de sus obras en el dominio público:

miércoles, 19 de agosto de 2015

Celebrando la literatura en Centroamérica (III)

Continuamos nuestra serie celebrando la literatura guatemalteca y centroamericana.

Eduardo Halfon


Eduardo Halfon es escritor guatemalteco. Considerado uno de los mejores escritores latinoamericanos jóvenes por el Hay Festival de bogotá, ha recibido el Premio José María de Pereda de novela corta. Sus libros incluyen Esto no es una pipa, Saturno (2003), El ángel literario (2004), El boxeador polaco (2008), La pirueta (2010), Mañana nunca lo hablamos (2011) y Monasterio (2012) .

Para conocer más del autor puedes leer algunos de sus cuentos:



Rodrigo Rey Rosa


Escritor guatemalteco, Premio Nacional de Literatura 2004.

Sus libros incluyen las colecciones de cuentos El cuchillo del mendigo, El agua quieta, Cárcel de árboles. Las novelas incluyen La orilla africana, Piedras encantadas, Caballeriza. También ha publicado varias antologías y produjo una adaptación de su obra Lo que soñó Sebastián al cine.

Pueden leer algunos de sus cuentos:

lunes, 17 de agosto de 2015

Celebrando la literatura en Centroamérica (II)

Continuamos nuestra serie celebrando la literatura guatemalteca y centroamericana.

Adolfo Méndez Vides


Escritor y académico guatemalteco. Es ganador del Premio Mario Monteforte Toledo y del Premio Latinoamericano de Novela Nueva Nicaragua. Ha publicado su poesía en el libro Babel o Las Batallas (1998) y también es autor de las novelas Las catacumbas, Las murallas, El leproso y La lluvia.

Para conocer más al autor pueden leer su libro de poesía en el portal de Literatura Guatemalteca (enlace), o un trío de poemas publicados por una página colombiana.

Carmen Matute


Poeta guatemalteca. Licenciada en lengua y literatura por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Ha publicado Círculo vulnerable (1981), Poeta solo (1986), Ecos de casa vacía (1990), Los designios de Eros (1994), Casa de piedra y sueño (1997), Alborismos y espejismos (1997) y En el filo del gozo (2003).

Pueden leer su obra poética en esta antología o en la página A media voz.

sábado, 15 de agosto de 2015

Celebrando la literatura en Centroamérica (I)

Bienvenidos a una serie de artículos en Zantmaró con la que queremos celebrar las letras de nuestros escritores. Empezamos en agosto con plumas guatemaltecas, como los talentos que abren esta primera entrega. Pero también nos expandiremos para cubrir algunas figuras en países vecinos. Centroamérica comparte una historia, algunos usos del lenguaje y una forma de ver el mundo, pero también hay una diversidad de escritores que han inyectado la literatura con su creatividad.

Dante Liano



Escritor guatemalteco, graduado de la licenciatura en letras de la Universidad de San Carlos de Guatemala y doctor en literatura por la Universidad de Florencia. Fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura en 1991 y finalista del Premio Herralde de Novela en 1987 y 2002.

Pueden leer su cuento La joven Aurora y el niño cautivo, El viaje de los mártires o los artículos de su blog personal.

Algunos de sus libros incluyen

Denise Phé-Funchal


Escritora y sociólogo. Sus libros incluyen Las flores (2007) y los poemas Manual del Mundo paraíso (2010). Ha sido incluida en varias antologías y publicó un libro de cuentos titulado Buenas costumbres, en 2011.

Pueden leer su cuento Frambuesas (enlace alternativo)

lunes, 3 de agosto de 2015

Superando expectativas

El profesor Sugata Mitra no necesita introducción porque es una celebridad del mundo de la educación - ¿Recuerdan su proyecto de una escuela en la nube? Pero Mitra sigue generando discusión alrededor de la tecnología y sus efectos en el aprendizaje. Recientemene, un estudio de su equipo de trabajo concluyó que los estudiantes pueden desempeñarse a un promedio de siete años por encima de su nivel académico esperado utilizando el internet.

Foto: Huffington Post

El estudio examinó a estudiantes de ocho y nueve años que podían hacer investigación en línea antes de responder preguntas para el GCSE, un examen estandarizado del Reino Unido típicamente tomado por estudiantes en edades de 14 a 16 años. Además de un buen desempeño en la prueba que teóricamente excede sus capacidades por nivel de preparación, los estudiantes recordaban lo que habían aprendido luego de tres meses de haber tomado el examen. Mitra está replicando el experimento entre jóvenes de 14 años, dándoles a completar pruebas de nivel de licenciatura, y como señaló en una entrevista, también estos estudiantes están obteniendo mejores resultados que su grupo etáreo. El descubrimiento es importante: apunta a que las herramientas digitales nos ayudan a superar nuestras propias expectativas.

El experimento es parte del objetivo de Mitra por demostrar que, con ayuda de la tecnología, los niños pueden aprender de manera independiente. Y en este caso en particular, su trabajo muestra que los examenes estandarizados a menudo fallan en tomar una fotografía completa de las habilidades de un estudiante. Suelen premiar la memoria, por encima de otras capacidades cognitivas como las habilidades investigativas y de razonamiento. Además, Mitra sugiere que los tests de memorización se están volviendo redundantes en un mundo donde el internet está presente en todas partes, y donde cualquiera puede utilizar un dispositivo para llegar a una respuesta sobre un dato concreto. El truco, entonces, está en completar la habilidad memorística con otras destrezas. ¿Cuáles creen que son importantes?

lunes, 27 de julio de 2015

Un juego de niños

Grandes empresas se han sumado a una tendencia que busca hacer que las personas usen su instinto competitivo incorporando un elemento de juego en actividades tan diversas como el mercadeo, recursos humanos, entrenamiento y salud personal, innovación y atención al cliente. Esto implica una combinación de incentivos y recompensas, por ejemplo, o establecer una forma de llevar control del desempeño de los "jugadores". La educación misma ha empezado a usar parte de la misma estructura, conocida como jueguización o gamificación (del inglés gamification).


Medallas

Las medallas reconocen y premian ciertos logros. De acuerdo a un estudio de Mozilla, los fabricantes del navegador Firefox, las comunidades de aprendizaje pueden beneficiarse de un ambiente que motive al aprendizaje y tenga un sistema para reconocer los logros de individuos específicos. Así como en los videojuegos, un sistema social que premie ciertos comportamientos puede motivar a estudiantes a lograr cometidos específicos: pasar un cierto nivel de conocimiento de geografía, por ejemplo, o crear una historia de los autores de una región o país específico.

Aprender haciendo

Los videojuegos no suelen incluir un manual de instrucciones, sino que hay un primer nivel o misión que típicamente funciona como un tutorial de aprendizaje. A medida que avanza, el sistema ofrece más información y da pistas de lo que se necesita para hacer tareas más elaboradas. De esa manera, se puede ir construyendo distintos niveles de complejidad sin necesidad de instrucciones.

Adoptando este paradigma, los profesores pueden crear pilotos que inviten a estudiantes a realizar misiones sencillas que los entrenen para un proyecto mayor. Mezclando algo de instrucciones específicas, el profesor básicamente adoptaría el papel de un diseñador de videojuegos que genere un ambiente, delimite una meta u objetivo, y deje los controles en manos de los estudiantes.

Modding

Algunos juegos invitan a los jugadores a modificar (modding) su ambiente virtual, dándoles las herramientas para crear sus propios niveles y retos. Darle a los estudiantes la capacidad equivalente de modificar sus asignaciones y proyectos, con cierto cuidado, puede darles las herramientas para apropiarse de su propio proceso de aprendizaje.

Huevos de pascua

El término delimita a los objetos escondidos por los programadores en videojuegos, como los niveles escondidos en Super Mario Bros y otros que se popularizaron desde entonces. Una forma de incentivar la curiosidad de los alumnos es esconder tareas adicionales y preguntas que "desbloqueen" un crédito o puntaje extra.

El salón de clases

En suma, los videojuegos invitan a los juegadores a aprender mientras avanzan por los distintos objetivos y tareas del juego. Esto es simple de entender y, potencialmente, de implementar en el salón para hacer del aprendizaje algo más satisfactorio. Añadir algunos elementos en las lecciones y actividades hará el proceso más divertido y significativo.

Artículo basado en el trabajo de M. Farber para Edutopia.

martes, 21 de julio de 2015

Consejos de Bill Nye: Cómo decidir qué estudiar

¿Qué consejo tendrían para alguien que no tiene idea de lo que quiere estudiar como carrera? La pregunta se le presenta a todo estudiante de secundaria – varias respuestas se suceden una a la otra – así como a sus familias, educadores y orientadores. La misma pregunta es formulada por un estudiante a Bill Nye, mejor conocido por su papel como "The Science Guy" en la televisión norteamericana. Y él responde como sólo él puede hacerlo, haciendo referencia a su experiencia personal.



No es de esperarse que alguien de la fama y calibre de Bill Nye no se convirtió en el hombre de ciencia de la noche a la mañana. De hecho no sabía nada de ingeniería, su carrera elegida, hasta que obtuvo un trabajo en un taller de bicicletas. De ahí en adelante, el que se considera a sí mismo un inadaptado encontró su camino hacia la ingeniería mecánica en gran medida porque disfrutaba jugar con las cosas, hacer reparaciones y modificaciones para mejorarlas. Si eres como él, considera una forma de ingeniería. Es un campo importante que produce cosas útiles para la gran mayoría de las personas, dice Nye.

Ya en el tema general de la elección de carrera, Nye dice que no puedes dejar que las presiones académicas o sociales te empujen a un campo que no es de tu gusto o en el que no podrás triunfar. Está bien no tener certeza absoluta – es casi un paso necesario. Pero a pesar de este proceso de aprendizaje necesario, una de las mayores lecciones es no preocuparse demasiado: no hay una sola respuesta correcta.

martes, 14 de julio de 2015

Profesores inspiradores

Cada quien tiene una razón por la que se unió al campo de la educación – un deseo de devolverle algo a la comunidad, o la búsqueda de retos intelectuales, así como la sonrisa de un estudiante al aprender algo. Pero para muchos, es posible que encontrarse con un profesor que inspira a otros es una gran ayuda para seguir caminando en la tarea de mejorar profesionalmente.

Por eso compartimos esta lista de videos, originalmente en Edutopia. Esperamos que los motive un poco más:



Chris Emdin – Haciendo divertida a la matemática

El profesor de ciencia del Columbia Teachers College empezó el movimiento #HipHopEd para ayudar a conectar la ciencia y matemática con los intereses de sus alumnos. El video era un comercial para Office Depot originalmente, pero su mensaje de encontrar a los alumnos en su situación cultural resonará con cualquiera.

Un refugio de la tormenta

La profesora Reifler enseña en una primaria en Los Angeles, y trata de invitar a sus estudiantes a ver más allá de su situación y visualizar una "buena vida" y lo que puede significar para cada uno de sus estudiantes.

David Hunter, Aprendizaje basado en zombis

Hunter se dio cuenta del atractivo de las películas y libros de zombis entre sus alumnos, así que halló una forma de conectar el concepto en su curriculum. Ahora enseña un libro de texto de su propia realización para enseñar acerca de enfermedades y estrategias de sobrevivencia en caso de un apocalipsis zombi, pero incorporando estándares curriculares y aprendizaje basado en proyectos de formas creativas.

Profesora pirata, Nancy Davis

Nancy Davis enseña en primaria y usa un parche debido a una cirugía a la que debió someterse. Pero en vez de preocuparse por el impacto de su parche, lo convirtió en una oportunidad para divertirse y se convirtió en una bucanera del aprendizaje.

La ley de Wright

El profesor de física Jeffrey Wright es famoso entre sus alumnos por sus experimentos y demostraciones en clase. Pero además de eso, su pasión por la enseñanza viene conectada a sus retos personales y que siempre se conectan con su profesión.

martes, 7 de julio de 2015

¿Qué hace excelente a un profesor?

El reto de la educación a nivel mundial tiene dos caras, o al menos así dice el experto en educación Vikas Pota. Primero, que sabemos que muchos niños están fuera de las escuelas (una cifra que la ONU estima alrededor de 57 millones), y la otra, que los cientos de millones que sí van difícilmente aprenden algo. ¿Cómo cambiamos esto? Uno de los problemas que saltan a la vista es el prestigio y respeto que tenemos por los maestros. Cuando hay discusiones sobre este tema, usualmente regresan a la inversión y política educativa de cada gobierno, pero olvidan un tema más importante: ¿por qué las personas escogen ser profesores como profesión, y cómo atraer a los mejores a optar por esta opción? Su importancia como líderes y educadores es importantísima, pero sabemos poco sobre ella.

De ahí que Pota empezara a recabar información sobre los educadores de todo el mundo. Un sondeo de más de 21 países resalta varios puntos interesantes. El primero, que hay un consenso general de que debemos pagar más a los profesores. Además, muchos de los encuestados tienden a relacionar los ingresos con la destreza y resultados de un profesor. Segundo, que cuando vemos el estatus profesional de los profesores, hay marcadas diferencias regionales. Mientras que en Europa están al mismo nivel que los trabajadores sociales y bibliotecaarios, en un lugar como China, su importancia es mucho mayor, a la altura de médicos profesionales. Y tercero, que los estudiantes suelen tener diferencias de país a país en su apreciación de la profesión que los educa (en China es mucho mayor que en otros países, por ejemplo).

Otros de los hallazgos incluyen que, aunque Finlandia es considerado uno de los países con mejor sistema educacional, está entre los países que menos estatos otorgan a la profesión de profesor. Asimismo, un maestro en China es casi cien veces más respetado que uno en Israel, mientras que uno del Reino Unido es mejor estimado que el de casi cualquier otro país. Este elemento es importante porque invita a pensar sobre cómo atraer al mejor talento a ser educadores y cómo incentivarlos para que se desarrollen como profesionales. En parte, es un primer paso. Obtener información para medir el estatus profesional de los educadores es algo relativamente nuevo, y a partir de ahí, se puede proceder a mejorar en las áreas que así lo requieran.

Esta infografía resume algunos de los hallazgos del llamado índice mundial de profesores, y pueden leer el resto en la página de la Varkey Foundation, de la que Pota es fundador.

lunes, 29 de junio de 2015

La oportunidad perdida de los libreros

La industria del libro – en inglés y en español al menos – ha derivado en una fórmula que funciona para llenar las librerías de aeropuertos, entretener un tiempo de espera y darle a alguien una serie de puntos para una conversación inteligente. Son libros de grandes ideas, como les llama el crítico Sam Leith, pero quizá demasiado grandes. Sus conclusiones tienden a lo categórico ("lo que hemos aprendido y lo que nos falta aprender de la crisis", "cómo el internet nos está entorpeciendo" y "qué necesitamos para enmendar la política"). Sus argumentos son fáciles de resumir en un artículo de mil palabras y todos tienden a responder a una gran pregunta. Son fácilmente imitables y en efecto, se imitan con facilidad. Pero, como Leith, es posible preguntarse si la ficción no debería ser un formato ideal para abordar temas específicos, bien investigados y con los matices que necesitan por su complejidad. ¿Nos estamos perdiendo de una importante oportunidad?


Los libros de grandes ideas tienen su lugar, pero es preocupante que todas las editoriales tienden a producir un solo tipo de material. "Tenemos una multitud de libros que argumentan que el internet es la respuesta (o la causa) de todos los problemas. Tenemos muchos otros que nos recuerdan la importancia de la concentración, la distracción o el estrés. Y tenemos otros tantos de esos temas que se mantienen vigentes, como el debate entre la ciencia y la religión o esa subcategoría que se preocupa de lo que significa "ser" humao," escribe Leith. Y en cierta forma, la no ficción ha convertido su misión de ayudarnos a entender el mundo en sus profundidades y complejidades en una oportunidad para vender más al llenar nuestra demanda por ideas simples, sesgadas y no muy bien investigadas.

¿La razón? El modelo de negocios. A medida que la gente ha optado por los píxeles y compra cada vez menos libros, los costos de producir ensayos y crítica de calidad – pagar la investigación, las placas de impresión, el papel, las fotografías, el indexado y varios otros costos – son mucho más altos que el retorno esperado. Añadiendo al análisis, es importante reconocer que hay mucha variación entre autores y mercados, y es importante que quienes tienen los recursos para invertir aprendan a priorizar las buenas ideas. Claramente hay un riesgo en apostarle a este tipo de material; las ventas pueden ser menores de lo esperado para cubrir los costos. Pero el mercadeo no pelea con las buenas ideas, siempre y cuando aprendamos a mantener la esencial del debate de altura, que incluye ideas sesudas, matizadas y que preservan la intención fundamental de aprender y ayudar a otros a hacerlo igualmente.

lunes, 22 de junio de 2015

¿Cómo evitar el pensamiento de grupo en el colegio?

Los colegios, escuelas e incluso la cultura en general han comprado la idea de la colaboración como la llave de la creatividad y los logros personales – las empresas prefieren oficinas sin paredes, premian las habilidades interpersonales por encima del talento y los genios solitarios quedan al margen. Pero el otro lado de la moneda de una importante tendencia hacia aprovechar el talento compartido de un grupo de estudiantes o trabajadores es que la uniformidad pone en riesgo la creatividad y la innovación. Muchos estudiantes, por su personalidad introspectiva, prefieren la privacidad y la libertad de toda interrupción. Aunque muchos son extrovertidos y aprenden del intercambio entre distintas ideas y propuestas, otros se ven a sí mismos como independientes e individualistas. Pero en el mundo donde necesitamos hacer un balance entre los extremos, ¿Cómo se puede combatir la mentalidad de grupo y el énfasis en la colaboración? Es difícil, pero no imposible.


Atreverse a estar en desacuerdo

Todos hemos experimentado el deseo de conformarse con el grupo, incluso a pesar de estar concientes de nuestro error. En el salón, esto se muestra como una tendencia a callar las voces que están en desacuerdo, pero la señal que envía la uniformidad en el pensamiento es peligrosa, puede dañar nuestra habilidad de pensar de forma crítica y resolver problemas de forma creativa.

Una forma de reducir este efecto es asegurarnos que los equipos de trabajo grupal sean diversos. Al tener personas con distintos trasfondos, se puede impedir la tendencia a polarizar la discusión. También es útil crear una serie de normas que invitan a todos – incluso a los más convencidos de su propia opinión – a escuchar puntos de vista alternativos.

Abrirse a nuevas ideas

Los líderes natos tienden a impulsar sus ideas con más convicción que otros. Y esto es natural en grupos de aprendizaje, pero así como varios profesores tienden a ser más convincentes en ciertas discusiones, deben generar el espacio para que otros puedan retar sus puntos de vista. Esto puede involucrar crear un espacio o un momento específico para que quienes piensan distinto comuniquen sus visiones. Si este espacio no existe, es más probable tender al pensamiento de grupo.

Alentar la responsabilidad individual

Los psicólogos sociales han demostrado que las personas son menos propensas a actuar con decisión si pueden transferir la responsabilidad de sus acciones a otras personas. El ejemplo es conocido, alguien que reduce el esfuerzo que pone en una tarea si está trabajando en un grupo. Para remediarlo, sin embargo, hay que convertir esa tarea o trabajo pendiente en una motivación: si crees que tu esfuerzo se convertirá en un resultado valioso (como un reconocimiento, una fuente de orgullo o incluso un premio) es más probable que te comprometas con todas tus energías. Si, por el contrario, crees que tu trabajo no va a hacer ninguna diferencia, el resultado será peor de lo esperado.

¿Tienen otras ideas para evitar que el pensamiento de grupo se convierta en un obstáculo al aprendizaje?

lunes, 15 de junio de 2015

¿Cómo usar historias para aprender sobre números?

Las ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas son cada vez más importantes, pero su enseñanza es un reto para todos los educadores. Implica romper paradigmas y convencer a los estudiantes del significado y el valor de lo que están aprendiendo, más allá del salón de clases.

Por suerte, una de las formas para hacer que los estudiantes se sientan cómodos es relacionar los conceptos científicos y matemáticos con el lenguaje, una herramienta con la que la mayoría nos sentimos cómodos, a través de historias. La literatura puede enseñarnos sobre números y descubrimientos científicos también.

El profesor de computación Lev Fruchter enseña a alumnos de nivel medio en Nueva York. Pero en vez de ofrecerles hojas de ejercicios, los pone a leer. En una nota reciente en Mind/Shift da el ejemplo del cuento corto de la escritora de ciencia ficción Ursula Le Guin, "Los que abandonan Omelas". En ella, Le Guin describe una ciudad utópica en que todo el mundo tiene lo que quiere o necesita – belleza, felicidad y un largo etcétera – pero todo esto es posible porque un sólo niño es mantenido en la oscuridad, separado de toda luz y alegría. Los ciudadanos deben ir a ver a este niño, pero algunos no pueden soportar la culpa y abandonan la ciudad.

Ursula Le Guin

Fruchter dice que, luego de leer la historia, hablan de los elementos que hacen que la ciudad de Omelas sea utópica, y toma esta discusión como un punto de partida para hablar de ecuaciones. Hablan de añadir cosas buenas y multiplicarlas, o de substraer los elementos negativos que componen a una sociedad, que casualmente es la forma en que un programador debe pensar al momento de escribir un software de computación. "Es una forma de hacer que las ecuaciones cobren sentido".

Al enseñar el módulo computacional de sus clases de computación, este mecanismo le permite a Fruchter atraer el interés de los estudiantes que de otro modo estarían desinteresados. Enfocarse en un proyecto, además de tener una detallada comprensión de las implicaciones de lo que se está haciendo (al relacionarlo con la historia) es uno de los beneficios de abandonar la típica hoja de trabajo.

lunes, 8 de junio de 2015

Las ventajas y desventajas de la educación en línea

La educación digital como la conocemos hoy en día – una multitud de cursos en línea sobre las temáticas más diversas – inició en 2011. Tres profesores universitarios (Stebastian Thrun, Daphne Koller y Andrew Ng) empezaron a ofrecer sus cursos de ciencias de la computación en línea, cada uno reuniendo a más de 100 mil estudiantes. En 2012, Thrun fundó Udacity y Koller y Ng fundaron Coursera, y para mediados de ese año, las universidades ya habían empezado a darse cuenta del cambio que venía.

Foto: Cultura Exclusive

Hoy en día, Coursera cuenta con casi 120 convenios con universidades, 180 empleados y sus cursos fácilmente exceden las decenas de miles de alumnos inscritos. Cada curso requiere una combinación de lecciones en video, tareas y exámenes, y en promedio, toman de cuatro a seis semanas. La mayoría son gratis, pero se ofrecen certificados pagados para demostrar que se han completado.

Sin embargo, no han llenado las expectativas de todos. Aunque Coursera pasó recientemente la marca de 2 millones de cursos completos, hay una gran tasa de abandono. En una entrevista reciente para el Wall Street Journal, la cofundadora de Coursera explica algunos de los motivos – y tienen que ver con las ventajas y desventajas de la educación en línea. Koller dice que la educación en línea te puede enseñar las habilidades y los hechos básicos de una disciplina, que permite a los estudiantes aprender a su propio ritmo y le ofrece una importante cantidad de retroalimentación a los instructores, que pueden monitorear qué preguntas funcionan mejor y cómo los estudiantes pueden acelerar su prograso.

Sin embargo, la tecnología no ofrece la experiencia que tiene una universidad tradicional: es un proceso de socialización, de diálogo y en ciertos casos, de prestigio. Además, es complicado comparar la educación presencial con su variante digital en la actualidad. Muchos se han enfocado en el precio, dice Koller, pero ella no cree que ese sea el problema: "Para mí, más importante que la reducción de costos es la mejora de los resultados finales".

Agrego una variante: los cursos digitales masivos también democratizan el conocimiento. Quizá no es posible sustituir el valor de un diploma de Harvard por un certificado digital, pero la proliferación de cursos de universidades como Princeton y Stanford, o lecciones especializadas en problemas concretos que pueden ayudar a un profesional a resolver un problema contribuyen a expandir el acceso a la educación de quienes tengan el interés por aprender algo nuevo. Y el cambio puede ser importantísimo.

lunes, 1 de junio de 2015

La diferencia entre un trabajo, un carrera y una vocación

¿Cómo convertir nuestra motivación interna en el combustible para todo proceso de aprendizaje que nos encontramos? La artista y diseñadora Elle Luna explora una pregunta similar en su ensayo "The Crossroads of Should and Must", un manifesto ilustrado que habla de uno de los dilemas fundamentales de todo estudiante, profesional y – en corto – de todo ser humano.

Luna dice que es importante distinguir entre un trabajo (algo que típicamente se hace de 9 a 5 y a cambio de un salario), una carrera (un sistema de pasos donde el comportamiento se ajusta para lograr un propósito) y una vocación (algo que nos sentimos llamados a hacer independientemente de la recompensa que podemos obtener). Ella misma era incapaz de decidir si lo que hacía era un trabajo, una carrera o un auténtico llamado. Y para responderlo, lo que hizo fue preguntarse algo mucho más amplio: ¿Estoy haciendo las cosas que tengo que hacer, o las que debo hacer? Esta es la diferencia:

"Tener que hacer" es la forma en que otros quieren que vivamos nuestras vidas. Son todas las expectativas que otras personas apilan sobre nosotros. Los "tienes que" pueden ser pequeños, inofensivos y fáciles de acomodar. "Tienes que escuchar esta canción" por ejemplo. Pero a veces, los "tienes que" pueden ser sistemas de pensamiento muy influyentes y, en su extremo más destructivo, nos obligan a vivir nuestras vidas de forma distinta.


Lo que debemos hacer es diferente. Nuestro deber es quiénes somos, en qué creemos y lo que hacemos cuando estamos solos con nuestro "yo" más auténtico. Es nuestra convicción, nuestras pasiones y nuestros deseos más profundos – ineludibles, innegables y a menudo inexplicables.


En general, sabemos que seguir nuestro llamado es una tarea enorme y a menudo preferimos limitarnos a lo que tenemos que hacer. Y sí, es más sencillo. Siempre está la opción de culpar a otra persona, a nuestro trabajo o a la situación cuando el problema está en nosotros y tratar de cambiar las cosas que tenemos que hacer por otras distintas: hacemos nuevos contactos, buscamos un trabajo distinto o estudiamos una carrera diferente.

Sin embargo, Luna dice que escoger nuestro "deber" o nuestro llamado es lo más importante que podemos hacer: así como nos responsabiliza de nuestros errores, también abre las puertas a tomar el control de las cosas que hacemos. Y a pesar de la gran dificultad que esto implica, la recompensa casi siempre es mayor.

Lee el ensayo original aquí. Y la versión ilustrada aquí.

lunes, 25 de mayo de 2015

Toma control de tu ambiente

No hay una receta secreta para mejorar tu productividad. Implica un cambio de hábitos, limitar las distracciones, y hasta pensar de formas distintas. Pero así como nuestra disposición mental y psicológica es reponsable de buena parte de nuestro desempeño, el ambiente también tiene un impacto importante. Estas son algunas ideas para que nuestro entorno juegue a nuestro favor:


Reduce las distracciones

El lugar y el ambiente en que trabajamos puede ayudarnos a ser más productivos – o todo lo contrario. El fundador de Asana, una aplicación digital, dice que podemos hacer cambios menores, que incluyen cambiar nuestro teléfono a modo de "no molestar", cerrar las pestañas de todo lo que no se relaciona con la tarea que estemos realizando, cerrar las notificaciones de mensajes de chat y correos electrónicos, y ojalá bloquear sitios específicos que nos distraigan (como las redes sociales).

Toma control de tu horario

Hay mejores formas de ordenar tu horario y programar períodos de descanso y productividad. Sin embargo, es importante recordar que es complicado entrar en un estado de flujo – un período en que de verdad estás concentrado en realizar tareas complejas. Así que si tienes la posibilidad, agenda "reuniones" de 3 horas contigo mismo, donde puedas avanzar con este tipo de tareas complejas. Cambia de contexto si es posible, para obligarte a entrar en modo productivo.

Además, trata de descubrir cuál es el momento en que eres más productivo. Para eso tendrás que monitorear tu propio proceso e identificar las cosas que te sean más útiles, pero hay varias herramientas digitales que pueden facilitarte el trabajo.

Usa la tecnología a tu favor

La tecnología puede ser un arma de dos filos y restarle a tu proceso creativo y de trabajo. Pero gran parte de eso se debe a que no sabemos usar todas las herramientas que nuestras fieles computadoras y dispositivos tienen para nosotros. ¿Te sabes los comandos del teclado para cambiar de una pantalla a otra, o de una pestaña del navegador a la siguiente? Hacerlo podría ahorrarte bastante tiempo.

HT Quora

domingo, 17 de mayo de 2015

"Soy malo en las matemáticas"

Nada podría estar más alejado de la verdad, pero a fuerza de repetición, hemos llegado a creer que de hecho hay personas que son buenas para las matemáticas y personas que simplemente no lo son. El problema es que esta creencia, aparentemente inofensiva, puede estar deteniendo a muchos estudiantes talentosos de lograr su potencial.


Nuestra actitud importa

El problema no se reduce a las habilidades matemáticas. Varios estudios han demostrado que las personas que sostienen una visión de la inteligencia como algo natural o que se trae en los genes se convierte en una profecía autocumplida en buena parte de los casos. Patricia Linehan, de la Universidad de Purdue, dice que hay dos concepciones fundamentales sobre este tema: Por un lado, los estudiantes con una orientación incremental creen que la inteligencia es maleable y puede incrementar con el esfuerzo. Por el otro, los estudiantes con una orientación estática creen que la inteligencia no es maleable y que no incrementa con el esfuerzo.

Y nuestra actitud determina una buena parte de nuestros resultados. Una actitud negativa reduce la motivación y el esfuerzo real que dedicamos a la práctica conciente, mientras que una actitud positiva nos ayuda a romper estas barreras que, en buena medida, son artificiales. Es verdad que existen varios impedimentos específicos para el aprendizaje de las matemáticas como la discalculia (el equivalente numérico de la dislexia) o la incapacidad por concentrarse en un problema de forma sostenida. Pero varios estudios han demostrado que, en promedio, quienes creen en la inteligencia como una variable incremental tienden a rendir mejor en las pruebas.

¿Cómo romper paradigmas?

La matemática es confusa, sí, pero también lo es andar en bicicleta. Sólo que a nadie se le ocurriría decir que hay personas que nacieron para andar en bicicleta y personas que no. Así que nada detiene a los niños de cinco años tratando de abandonar las ruedas de entranamiento, que trabajan y practican hasta que dominan el equilibrio y pueden montar bici sin rasparse las rodillas.

En su libro Inteligencia y cómo conseguirla, Richard Nisbett describe un estudio en que las personas que creían no tener capacidad para aprender matemática son convencidos de lo contrario. Y en todos los casos, la ruptura del paradigma los hace mejorar considerablemente en poco tiempo — no es ninguna broma andar por la vida convencido que la inteligencia es algo más allá de nuestro control.

Nisbett también explica que sistemas educativos de otros países se enfocan más en el tiempo y la calidad de la práctica. En Japón y Corea, por ejemplo, no necesitan ningún recordatorio de que los logros intelectuales son el resultado de la práctica y el esfuerzo. Ese problema quedó resuelto hace más de 2500 años. "La persistencia de cara al fracaso es parte de la tradición asiática de auto-mejoramiento. Y en estos países, las personas están acostumbradas a la crítica que muchos de nosotros [en Occidente] rehuímos".

Enfocarnos en la matemática — y otras habilidades como el lenguaje, la estadística y la administración — puede ayudarnos a mejorar nuestro desempeño y motivar a otros a entrar a campos relacionados.

martes, 12 de mayo de 2015

¿Cómo pensar como un niño?

¿Quieres resolver un problema? Piensa como un niño.


Los niños tienen relativamente pocos sesgos, porque no llevan la inmensa cantidad de preconcepciones que tiene un adulto. Tampoco ponen atención a las mismas cosas a las que presta atención un adulto, profesional y con años de educación bajo el brazo, por lo que pueden notar cosas distintas. Además, tienen una forma trivial y divertida de ver la realidad que a veces vale la pena rescatar.

Pensar en pequeño

Steven Dubner, periodista y autor de la serie de libros Freakonomics, dice que una de las maravillas de pensar como un niño es pensar en pequeño. Los grandes problemas, por definición, son difíciles de resolver. Involucran a muchas personas, y por lo tanto contienen una serie de intereses cruzados y a menudo perversos. Piensen en el problema de la educación: involucra a los alumnos, pero también a los maestros, a los funcionarios de gobierno, a los administradores de las escuelas y a los padres de familia. Es un problema enorme, así que podemos abordarlo desde el punto de vista de la tecnología, de los recursos empleados, de los contenidos de la educación y la lista continúa por siempre.

¿Pero qué pasa si encontramos una parte del problema que, aunque pequeño, podemos identificar y solucionar con claridad? Hay varias razones por las cuales es importante que lo hagamos, dice Dubner: es más fácil responder una pregunta concreta que resolver un problema enorme. Es más fácil obtener la información relevante, comprender los incentivos involucrados y hay una probabilidad mayor de que puedas poner en marcha una solución. Incluso si encontráramos las respuestas a muchas de las grandes preguntas de la sociedad, siempre está el problema de reunir el capital y la voluntad para poner en marcha una solución. Y eso puede ser un problema mayor.

Fuera de la caja

Pensar como un niño, sin embargo, va más allá de la escala del razonamiento. Para Alison Gopnik, psicóloga y filósofa de la Universidad de California-Berkeley, la investigación muestra que los niños son más que adultos en potencia. Y que tienen una variedad de habilidades que nos pueden servir a los adultos.

En una entrevista para el podcast de Freakonomics, Gopnik nos recomienda pensar en los niños como el departamento de investigación y desarrollo de la especie humana. Los adultos seríamos el departamento de producción y mercadeo de la empresa en esa analogía. Así, puede parecernos que los chicos de R&D no están haciendo nada que parezca útil o sensible. Pasan todo el día en sus sillas, jugando y teniendo ideas completamente fuera de lugar. Y nosotros, que de hecho estamos generando ganancias, ¡tenemos que subsidiar a estos vagos! Sin embargo, una de las cosas que sabemos es que esta habilidad de pensar sin limitaciones y fuera de la caja es necesaria en el largo plazo. ¿De dónde, si no, sacaríamos las ideas para poner en práctica en nuestro departamento?

Lee más en el libro de Gopnik, The Philosophical Baby: What Children's Minds Tell Us About Truth, Love, and the Meaning of Life.

domingo, 3 de mayo de 2015

Cómo sobrevivir en la era de las distracciones

Cuando caminamos por la calle, vamos manejando por la calle, entramos a un centro comercial y cuando navegamos en internet, encontramos una gran cantidad de demandas por nuestra atención, desde anuncios y compañías que quieren vendernos un producto o servicio, hasta lo que parece un inofensivo y útil servicio, como la voz que anuncia las salidas en los aeropuertos o terminales de buses. Tenemos demasiadas alertas, y el problema está en encontrar una forma de filtrarlas eficientemente. Vivimos en una crisis de atención, para el escritor Matthew Crawford.

Matt Dutile | Getty Images

En su libro The World Beyond Your Head: How to Flourish in an Age of Distraction dice que para muchos, la solución más sencilla ha sido crear una muralla de pantallas de teléfono y audífonos cada vez que salimos a la calle. Detrás de ese muro no es que tengamos una cantidad menor de estímulos, pero al menos somos libres de escoger qué tipo de comunicaciones tenemos con el mundo exterior, desde la canción que estamos escuchando hasta qué amigos contactar por medio de algún servicio de mensajería. Pero esta especie de aislamiento, lamentablemente, limita nuestra habilidad de relacionarnos con el mundo exterior. En vez de ver lo que hay más allá de nuestras cabezas, incluyendo a otras personas, bajamos los ojos como si nada de eso existiera.

Debido al papel de la tecnología y la publicidad, sería fácil pensar que esta discusión es completamente nueva, pero para Crawford el problema va más allá de nuestra exposición a constantes anuncios, notificaciones y el delirio de conectividad que nos ofrecen nuestros dispositivos móviles. Implica revisar nuestras ideas sobre la división entre el mundo exterior y el mundo mental. De ahí que advierte que nuestro escapismo es una mala respuesta a las constantes solicitudes de atención que recibimos. Es verdad que al aislarnos creamos una especie de significado personal que funciona como una guarida, hecha a la medida de nuestras necesidades psíquicas. Pero el precio es muy alto: aunque encontramos un pequeño escape, cerramos la posibilidad que tenemos de estar-en-el-mundo y cultivar nuestras habilidades en él.

En su lugar, Crawford (y muchos antes como él) recomiendan reunirse con el mundo nuevamente, anclándonos a objetos externos que a través de un proceso de trabajo y disciplina nos devuelvan nuestro centro. En primer parte, esto implica recuperar el arte de trabajar con las manos.
En su investigación con todo tipo de especialistas – desde fabricantes de órganos hasta cocineros experimentados – descubre que para aprender una habilidad, tenemos que someternos a un proceso de aprendizaje que implica cierta disciplina. Primero observamos, luego hacemos un primer intento, evaluamos lo que salió mal y repetimos, intentando mejorar en un aspecto u otro. Este proceso de trabajo manual es importante: ser capaz de manipular objetos reales y moldearlos directamente es una experiencia auténtica que puede reconectarnos al mundo real. (Su su libro anterior explora en detalle estas ideas).

La disciplina, sin embargo, también es necesaria para dominar ciertas habilidades mentales (aunque con eso no se refiere a cualquier cosa que se deba realizar frente a una computadora). Tomen el ejemplo de la escritora irlandesa Iris Murdoch. Cuando ella describe su experiencia de aprendizaje del ruso en uno de sus ensayos, explica que para lograr dominar el idioma, primero tuvo que someterse a las complejidades del vocabulario y la gramática. Sólo se puede lograr maestría respetando una serie de patrones, independientes de nuestro mundo mental interno, dice Crawford. Y en verdad, ese proceso de reconexión puede ser difícil pero tiene su recompensa. Como escribe Murdoch, "Todo lo que altera nuestra conciencia en dirección del desapego, de la objetividad y el realismo está conectado con la virtud".

lunes, 27 de abril de 2015

Un momento de pausa

En su laboratorio, los psicólogos cognitivos John Kounios y Mark Beeman empezaron a estudiar lo que ocurre en nuestro cerebro cuando te llega el momento de revelación, ese famoso "eureka" que ocurre cuando somos capaces de resolver un problema o descubrir una nueva solución a un estímulo. Usando acertijos y problemas para estudiar la actividad cerebral, descubrieron que justo antes del momento en que se presenta un problema, descubrieron que en ciertos casos, hace falta un momento de pausa.

Para un grupo reducido de personas, su proceso es más bien desordenado. Parecen recopilar información por donde vayan, caminando por la calle, estudiando a los demás, y haciendo pequeñas observaciones de cosas que parecen irrelevantes. Para ellos, el momento anterior de una epifanía consiste en una elevada actividad consciente que busca recopilar más y más información. Una vez reúna todas las conexiones suficientes, llega el momento "a-ha!".


Para personas más analíticas, Kounios y Beeman descubrieron que la corteza cerebral atenúa su actividad un poco antes de ese proceso de descubrimiento. ¿El propósito? Dejar de percibir nuevos estímulos del ambiente, entrar en un momento de introspección y descubrir ideas y conexiones inesperadas que quizá se hayan estado gestando en el subconciente. Aunque mucha información haya sido recopilada de forma previa, hace falta que todo ese archivo se consolide en una nueva revelación. Y para eso, hace falta ese pequeño parpadeo.

Como este es un proceso que no puede forzarse o imponerse de ninguna manera, Kounios y Beeman dicen que lo mejor que puedes hacer para fomentar un descubrimiento similar es ser generalmente receptivo y exponerte a muchos estímulos. Además, no dejes de dormir a tus horas. Así como ese parpadeo o momento de pausa sirve para consolidar información durante la vigilia, hay un proceso similar que consolida nuestras memorias y las convierte a memorias de largo plazo cuando pasamos por una fase de sueño profundo.

Para mejor claridad, lee esta conversación con los psicólogos en Fast Company y comparte estas notas visuales sobre el tema.



HT Edutopia

lunes, 13 de abril de 2015

Cómo cambiar nuestros hábitos sin fallar en el intento

Todo el mundo tiene un hábito que ha tratado de romper sin demasiado éxito, o ha fallado al tratar de imponerse algún hábito positivo, como leer todas las noches antes de ir a la cama. ¿Será que nuestras mismas creencias sobre cómo generar un cambio nos están reteniendo?

Gretchen Rubin, autora de Better than Before: Mastering the Habits of Our Everyday Lives, sugiere que abandonemos algunos de los mitos sobre cómo crear y romper hábitos, algunos de los cuales se han vuelto populares a pesar de ser inválidos.

Imagen via Getty

1 - El número mágico

Rubin dice que la receta de que toma 30 días construir un hábito (o 21 o 28, depende a quien le pregunten) está equivocada. Un estudio demostró que los hábitos se forman en un promedio de 66 días, pero al ser un número promediado no nos dice nada: Algunos hábitos se forman en un día y otros en cuestión de años. Y la verdad es que dependen de una mezcla de personalidad, compromiso, presión externa y la dificultad del hábito en cuestión, más que del tiempo y la repetición.

2 - No hay una lista maestra de hábitos

A pesar de libros famosos como "Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas" y sus derivados, no hay una lista de hábitos maestros que garanticen nuestro paso de la mediocridad al éxito y la fama. Algunas personas de éxito se levantan temprano - y según el refrán, reciben la ayuda de Dios. Otras trasnochan o ven la luz del día siguiente antes de irse a la cama. Algunas beben café y algunas otras tienen sus rachas de creatividad en las altas horas de la noche. Sería ideal si pudiéramos copiar a Steve Jobs y hacernos emprendedores, o a Haruki Murakami y hacer una carrera de escribir un libro al año. Pero lo cierto es que hacemos mejor aprendiendo a pensar sobre los hábitos que nos sirven A NOSOTROS: ¿Cuál es nuestra personalidad? ¿Qué queremos lograr? ¿Cuáles son nuestras limitaciones?

3 - Todo el mundo necesita un descanso

Tenemos la impresión equivocada de que los hábitos correctos mantienen nuestra atención orientada hacia metas concretas: queremos ser comprometidos, dedicados y eficientes. Sin embargo, también hay que aceptar que hay distracciones buenas y malas. A veces, necesitamos dirigir nuestra atención hacia algo que parece poco importante pero que cumple la función de calmarnos y de recargar nuestras energías para que podamos seguir la marcha.

4 - Retroceder no está prohibido

Finalmente, no hay problema si un día recaemos en los malos hábitos que queremos romper o si no logramos hacer lo que nos propusimos. Incluso si fallamos, dice Rubin, hay que asegurarnos de fallar en pequeño y no en grande. De esa forma, segmentamos el efecto negativo de nuestros errores y podemos aprender de ellos. El secreto es volver a intentarlo.

Pueden leer esta conversación del equipo de FastCompany con la autora de Better than Before.

domingo, 5 de abril de 2015

Tomar notas: ¿a mano o a computadora?

Si entran a cualquier lección universitaria o visitan las aulas de un colegio hoy en día, verán grupos de estudiantes sentados detrás de pantallas brillantes y escribiendo con cierta velocidad en sus teclados. Vamos a darles el beneficio de la duda y asumir que en vez de distraerse, están tomando notas para recordar mejor el material de sus cursos. Pero investigadores han demostrado recientemente que si aprender es su propósito, usar una computadora durante sus clases es una idea terrible, más allá de su estilo o preferencia personal.

Imagen: Getty

Los psicólogos Pam Mueller y Daniel Oppenheimer creen que el motivo es que cuando usamos una computadora para tomar notas, tendemos a escribir todo lo que un profesor dice, tratando de grabar el contenido en un formato textual. Quienes optan por el viejo estilo de tomar notas a mano, por el contrario, tienen que decidir activamente qué es lo más importante. Como no pueden escribir lo suficientemente rápido para anotar toda la información relevante, su cerebro se ve forzado a establecer una jerarquía y escribir sólo lo más importante.

Lo que hicieron fue comparar la capacidad de los alumnos de recordar el contenido de sus notas, comparando a quienes lo hicieron a mano y con su computadora. Primero, vieron una conferencia de TED y fueron evaluados media hora después de sus notas. Algunas de las preguntas eran sobre un hecho o número particular, mientras que otras eran conceptuales, que requerían la comparación o análisis de las ideas. ¿La conclusión? Los dos grupos fueron similares para las preguntas de hecho, pero los que tomaban notas a mano fueron mejores al analizar los conceptos e ideas de fondo.

Las computadoras sí que son útiles recolectando una cantidad de información mayor y, al momento de estudiar las notas de clase, puede ser más útil haber abarcado una porción más grande de lo que se ha dicho en clase. Sin embargo, las computadoras del estudio estaban desconectadas del internet - y esto no es menor. Es bastante obvio que los estudiantes con acceso a internet se distraen, pero si necesitan una cifra que lo demuestre, los estudiantes analizados en un estudio reciente tenía algo completamente irrelevante para sus clases abierto en sus pantallas un 40% del tiempo. Además, su desempeño disminuyó y su satisfacción con la calidad de educación que reciben se ve igualmente afectada.

Esto no quiere decir que todo el mundo deba hacer un boicot a la tecnología en las aulas y regresar a los cuadernos, pero con la tecnología disponible, es necesario hacer un uso más inteligente de las herramientas a nuestra disposición.

lunes, 30 de marzo de 2015

Cómo expandir nuestra percepción

No, no es una técnica de meditación, sino una rama de investigación que busca conseguir la ampliación de nuestra capacidad perceptiva.


Nuestra percepción de la realidad está limitada por nuestra biología, dice el neurocientífico David Eagleman en esta charla de TED2015. Los colores son un ejemplo fantástico, porque de todo el espectro radioeléctrico sólo percibimos una trillonésima parte, ignorando las incontables señales de rayos gama, ultravioleta, infrarrojo y todas las demás que pasan a nuestro alrededor. Esto sólo para darnos una idea de la pequeña franja de sensaciones a las que nuestra evolución nos ha predispuesto. Pero, ¿podríamos crear nuevos "sentidos" para los seres humanos?

En cierto sentido es algo que ya hacemos dentro de ciertos límites. Por ejemplo, al colocar un implante visual en la retina de personas con cierto grado de ceguera estamos ampliando la capacidad sensorial de una persona que no la tenía. El impedimento biológico es corregido por una cámara que digitaliza una señal visual y un electrodo que la envía al nervio óptico. En corto, "tu cerebro no sabe y no le importa de dónde obtiene su información. Cualquier información que recibe la transforma y resuelve qué hacer con ella," dice Eagleman. Murciélagos que se orientan con el campo electromagnético de la tierra, un sabueso con una nariz hiperdesarrollada y la ecolocación de los delfines son todos ejemplos naturales de la diversidad de capacidades sensoriales que existen en el mundo.

Aquí explica sus ideas (y pueden ver el video con subtítulos)



Lo interesante es que más allá de utilizar la función médica o correctiva de esta tecnología, podemos dar un paso adelante. En su propio trabajo, ha realizado un proyecto sobre sustitución sensorial para sordos junto a su estudiante Scott Novich. Ambos quieren convertir el sonido en una señal que pueda ser interpretada de forma distinta, y aprovechando la tendencia de tecnología portátil y ponible, inventaron este chaleco (ver imagen). La idea es que el sonido sea mapeado por una serie de motores vibratorios, como el de todo teléfono inteligente, y que sea una especie de lenguaje corporal que una persona pueda interpretar. El de abajo es Jonathan, y en el video demuestra cómo, luego de un tiempo, es capaz de tomar palabras que el chaleco "traduce" al lenguaje motor.


Aunque Jonathan no entiende de forma explícita el proceso complejo por el que una señal se convierte en un movimiento, que luego es capaz de interpretar en palabras no lo detiene. La práctica y el uso constante de una tecnología como esta le da una oportunidad más barata y sin la necesidad de una cirugía para que sea capaz de escuchar.

Las posibilidades hacia adelante, y para el aprendizaje son ilimitadas.

martes, 24 de marzo de 2015

Computadoras para todos

Ocho meses antes de esta grabación, Jimmy Calí no hablaba inglés. Ya le gustaban los videojuegos y leer, pero el acceso a una computadora le dio la oportunidad de aprender usando una computadora. Si lo escuchan sus conocimientos de inglés conversacional son casi impecables para alguien que se enseñó a sí mismo. Hoy en día, está aprendiendo a programar en Khan Academy.



Hay 4.5 millardos de personas que no tienen acceso a una computadora. Y así como no pueden entrar a aprender un idioma o un lenguaje de computación, tampoco pueden hacer tareas más simples como hacer un currículo con el que puedan obtener un trabajo o descubrir cuáles son los productos que podrían hacer - dentro de sus capacidades - para vender y obtener un ingreso.

Pero así como Jimmy, hay un millardo de niños que están a punto de ganar su entrada a ese mundo de posibilidades que ofrece la tecnología. Así como Matt Dalio, director de Endless Mobile, deberíamos alentar a los emprendedores que ofrecerán opciones nuevas y más accesibles para que no sólo los niños de países como Estados Unidos y Alemania crezcan con un smartphone en la mano, sino que todos (en países emergentes o en desarrollo) puedan hacerlo.

Lo novedoso e interesante es que la tecnología, como herramienta, se transforma en las manos de quien lo utiliza. Y ahí está el secreto:

Imagina el impacto de una computadora personal en las manos de alguien que no está acostumbrado a tenerla. Con el acceso a la información y programas para facilitar el conocimiento y el crecimiento, de repente, una joven en un pueblo chico de Guatemala puede tener las mismas oportunidades que su contemporánea en los Estados Unidos. Un niño en Honduras puede encontrar clases gratuitas que abrirán su mundo. Un hombre de edad en Venezuela puede acceder a la información de salud para salvar su propia vida.



Endless Mobile Promo from Taylor Morgan on Vimeo.

lunes, 16 de marzo de 2015

8 formas de contar historias y atrapar audiencias

Un buen orador toma a su audiencia en una especie de viaje, con el propósito de inspirarlos o motivarlos. La estructura de los discursos es probablemente uno de los factores más importantes, porque no sólo determina la probabilidad en que se transmiten las ideas sino cómo se conecta a la audiencia con ellas.

Ffion Lindsey, de Sparkol, comparte algunas técnicas que cada uno de nosotros puede intentar.


1. Monomito: también llamado "el viaje del héroe". Es una estructura conocida en muchos mitos, leyendas y escritos religiosos de todo el mundo.

2. La montaña: es una forma de demostrar la tensión y el drama en una historia.

3. Estructura anidada: es una forma de poner capas de distintas narrativas una dentro de otra.

4. Comparativa: es una forma de estructurar presentaciones que comparan lo que es contra lo que debe ser, usada por muchos políticos y líderes sociales y empresariales.

5. In medias res: es una narrativa que empieza en el clímax de la acción, antes de volver al inicio para explicar cómo llegamos hasta ahí.

6. Ideas convergentes: es una estructura que reúne distintas líneas de pensamiento para formar un nuevo producto o idea.

7. Arranque en falso: es cuando se inicia una historia de forma predecible, antes de romper con la narrativa y empezar de nuevo. Usa el elemento sorpresa.

8. Estructura de pétalo: es una forma de organizar múltiples historias alrededor de un concepto central. Es útil si tienes varias historias que se relacionen con un mensaje único.

Si las ven en su artículo original encontrarán no sólo una explicación de lo que son, sino un enlace a una charla de ejemplo para cada una.

Para que no se les olviden estas técnicas y que puedan ponerlas en práctica, la ilustradora guatemalteca Rebeca Zúñiga resume estos

martes, 10 de marzo de 2015

Descansos que mejoran la productividad

Puede parecer que tomarse un descanso es lo último que necesitas en el trabajo, los estudios y sobre todo, en la época de más carga laboral, pero tu cerebro requiere un momento de pausa para procesar la información.

Varios estudios han confirmado que el cerebro necesita distraerse para ayudarnos a alcanzar nuestro mejor nivel de capacidades, ya que es necesario para formar memorias estables e incluso, favorecer la creatividad. En el largo plazo, el manejo del tiempo productivo también implica manejar el tiempo de ocio, por lo que aquí hay algunas ideas de las que podemos aprender algunos principios:

La técnica del tomate

La técnica Pomodoro es muy conocida como una herramienta para organizar tu tiempo. Implica que trabajes por 25 minutos seguidos, sin distracciones, seguidos de un descanso de 5 minutos que te sirve para ir por algo de tomar, estirarte o relajarte. Cada cierta cantidad de ciclos, el descanso puede ampliarse hasta media hora.

La técnica se llama así por el reloj que usaba su inventor original:



Su popularidad radica en una función elemental. Trabajar en períodos compactos de tiempo puede ayudarte a ser más efectivo y la estructura predefinida deja poco lugar a errores. Sin embargo, puede ser muy inflexible con tareas con otros requerimientos de tiempo.

Ciclos naturales

Más de un siglo atrás, un fisiólogo de nombre Nathan Kleitman descubrió que seguimos un patrón de cerca de 90 minutos, en que progresamos a través de las distintas etapas del sueño. Sin embargo, también descubrió que un proceso similar ocurre durante la vigilia, excepto que la oscilación es entre etapas de mayor y menor atención. De ahí que un método similar para distribuir el tiempo que siga nuestro reloj interno puede ser útil. Trabaja a tu mayor capacidad por no más de 90 minutos a la vez, y luego descansa.


El método 52/17

Los creadores de este método decidieron optar por la precisión, recopilando información con una aplicación de productividad para determinar el tiempo de descanso "óptimo". Sin embargo, lo más interesante de su recomendación no es su medida exacta (52 minutos de trabajo seguidos de 17 de ocio). En su investigación también descubrieron que tomar un descanso o incluso cambiar de tarea después de un tiempo nos ayuda a mantener los objetivos en mente y reactivar nuestras metas.