lunes, 3 de noviembre de 2014

Neutralidad de la red

El presidente de Estados Unidos Barack Obama anunció en un video reciente que ya estaba cansado de las tonterías en contra de la neutralidad de la red. No lo dijo en esas palabras, pero refleja algo de desesperación con la continuidad del debate:



En 2007, Obama se comprometió a nombrar sólo a personas comprometidas con la neutralidad de la web como directores de la Comisión Federal de Comunicaciones, pero las cosas no han salido de la forma esperada. Varios de los ocupantes de ese importante puesto han sido más blandos en su tratamiento con los proveedores de internet y las empresas de cable. Lo que está en juego es la capacidad que estas empresas, Comcast y Time Warner, por ejemplo, puedan tener para diferenciar la velocidad de los servicios que ofrecen a distintas compañías. Por ejemplo, Comcast cobró a Netflix un espacio privilegiado para su contenido, lo cual marca un precedente en camino hacia una internet que es rápida y eficiente... para quienes puedan pagarla.



La importancia de esto es que Estados Unidos domina buena parte del mercado de tecnología y básicamente todo el mundo se vería afectado si se renuncia a los principios de la neutralidad de la red. Hay buenos argumentos en contra, sobre todo los que justifican que la discriminación de precios es una herramienta útil para ampliar el acceso y la interconexión de los próximos millones de personas que aún no son usuarios de la red. Aquí hay una explicación de esta visión.

Que Obama salga a defender la red es simbólico y útil, pero hace falta que las ideas y principios de la red libre se traduzcan en reglas que los reflejen (en Estados Unidos y el resto del mundo).

Aquí se explica un poco más en detalle el contexto.

Cuéntenos, ¿Qué piensa de este debate?

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