martes, 14 de octubre de 2014

Expertos contra novatos

¿Es genial ser un experto? Probablemente, pero no es lo mismo ser esa persona que conoce todo lo que hay que saber en un área que utilizar las herramientas intelectuales y cognitivas en general para un trabajo más complejo, como la innovación, o analizar un problema de forma creativa. Lo que está de trasfondo es que mientras más conoces de un tema, es menos probable que puedas hacer una contribución realmente innovadora, porque esa ventaja que te dio la profundidad del conocimiento, te resta en la posibilidad de conectar con nuevas ideas y generar combinaciones poderosas y nuevas.


Usaremos un ejemplo de la prehistoria de la computación: los discos floppy o diskettes. Cuando Memorex era el líder del mercado del almacenamiento y la transmisión de la información, su producto estrella era el disco de 14 pulgadas, pero nunca concibieron la reducción de tamaño como un paso lógico a seguir. La competencia, Seagate Technology, tomó la delantera con el disco de 8 pulgadas y un líder emergió con el de 5, para dar surgimiento al disco final que medía 3.5 pulgadas apenas. Los líderes del mercado, por estar más establecidos y tener otro tipo de requerimientos, eran más lentos para transformar su operación y continuar innovando.

Tomamos esa anécdota de Inc, la revista de negocios y tecnología. Sin embargo, el autor de la misma nota también pone una serie de consideraciones necesarias para no caer en la trampa y dejar que el peso de nuestro propio conocimiento termine por hundirnos:

  • Parte una idea grande en sus términos más simples. Cuando lo hagas, será más fácil considerar las ideas buenas y separarlas de las malas, sin descartar mejores opciones.
  • Consigue que alguien sea el abogado del diablo. Es muy fácil buscar confirmación para tu creencia, o para el potencial éxito que pueda tener una idea. No es tan fácil criticarla desinteresadamente, por lo que designar a alguien cuyo trabajo sea precisamente eso, te obligará a tomar mejores decisiones.
  • Aprovecha a tus mentores: una buena idea para mejorar y diversificar el conocimiento (de una empresa, como para una persona individual) es enlistar mentores que tengan distintos trasfondos, que sean expertos en su tema y te ofrezcan una variedad de herramientas. Esto te empujará a diversificar tus ideas.
  • Nutre tu equipo con novatos, tanto como de expertos. La idea es que las visiones que no se han contaminado de las costumbres de una industria o empresa tienen una facilidad distinta para emitir juicios, sin estar comprometidos de antemano con una versión de las cosas.


¿Qué otras herramientas crees que podrían funcionar?

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