lunes, 16 de junio de 2014

El paradigma de la escuela

El paradigma de la escuela es muy fuerte, porque tiene una larga historia de reproducir un modelo muy antiguo: el de la sesión que un profesor organiza ante un grupo de alumnos, que se supone que escuchan y en ese proceso hacen un análisis de la información para hacerse su propio juicio. Lo hacen alrededor de periodos de clase dedicados a distintas materias, usualmente por largos espacios de tiempo y en grupos estructurados por edades.

El gran problema, sin embargo, es la consecuencia que tiene ese sistema. Muchos alumnos pelean con la rigidez del sistema de evaluaciones, del sistema de instrucción y la incapacidad de muchos a adaptarse a algo que es, en cierta manera, muy antinatural. Por suerte, varios proyectos a nivel mundial han adquirido cierta relevancia para reformar la idea de la escuela, y repensar el paradigma de la educación como instrucción.

Entre las opciones están la metodología Montessori, las escuelas libres, las comunidades de aprendizaje, el homeschooling o educación en casa y otros. Las opciones comparten varias experiencias, más allá de las diferencias de principios que tienen algunos: son orientados a la creatividad del individuo, la iniciativa de los alumnos, el aprovechamiento de distintos tipos de talentos y a cuestionar el grado de uso de la autoridad en el salón de clase.

Luego de producir la película de 2012, La educación prohibida, el proyecto continúa mapeando algunas de estas metodologías alternativas a raíz de la discusión que generó el documental. Puede verse en este mapa interactivo y si conocen una opción que no ha sido agregada, inclúyanla.

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