jueves, 22 de mayo de 2014

Los errores de los genios de la ciencia

Los genios no son infalibles, ni están aislados del riesgo de cometer errores. Mario Livio escribió un libro titulado Brilliant Blunders, que reúne 5 teorías erradas propuestas por 5 de los más grandes científicos de los últimos 200 años. Escribí de él en algún detalle en esta página.

El punto en realidad es demostrar la forma en la que avanza la ciencia – no un tratamiento de las cosas que sabemos sino la creación y selección de teorías que expliquen la realidad, con más margen para el error del que usualmente creemos.
Sus personajes son Charles Darwin, Lord Kelvin, Linus Pauling, Fred Hoyle y Albert Einstein, todos genios de la ciencia pero quienes en retrospectiva fallaron en notar errores cometidos dentro de su propio proceso de razonamiento.

Esta reflexión es doble. Primero, todos cometemos errores, pero eso no impide que hagamos grandes contribuciones al mundo, el conocimiento y el dominio de las ideas. Todo lo contrario, a través de los errores de unos, otros pueden enmendar el camino y generar un beneficio mayor.

Segundo, que la ciencia no es algo que hacen seres extraños en batas blancas. Es una tarea para ensuciarse las manos, observar, equivocarse, repetir y equivocarse mejor a la segunda vez. El proceso, cuando se repite, tiene una gran ventaja: deja precedentes, se puede construir sobre el trabajo de otros y entre refutarlos y verificarlos, construir el progreso del mundo de las ideas.

viernes, 16 de mayo de 2014

Libros clásicos con malas reseñas

Lolita es noticia en el mundo de los libros. Desafortunadamente, es mala noticia. Son dos razones las que hacen que no valga la pena su lectura por cualquier adulto: primero porque es aburrida, aburrida, aburrida en un estilo pretencioso, florido y fatuo. Segundo, porque es repulsiva”.

Esta es una traducción de la reseña que hizo Orville Prescott en The New York Times del famoso libro de Vladimir Nabokov de 1958. Pero pasó la prueba de sobrevivir a lo largo del tiempo las exigencias del mercado, encontrando siempre nuevas personas que los buscan y recomiendan, muy al pesar de este crítico. Y es que a veces, hay un abismo entre la opinión de los críticos y los lectores comunes, porque buscan cosas distintas.

Thomas Higginson de The Atlantic escribió en 1867 sobre Leaves of Grass de Walt Whitman de la siguiente manera: “No hay que decir que fue un descrédito para Walt Whitman escribir Leaves of Grass, sólo que debió haberlo quemado después”.

Gracioso. Pero la lección, creo yo, es que no hay que hacerle caso a la opinión que un “experto” pueda haberse formado luego de recibir teoría literaria del más alto nivel. Los libros son materia prima, pero hay que pasarlos por el criterio del lector para que den fruto.

Publicado originalmente en LIbro Libertate. 

jueves, 8 de mayo de 2014

Razones de Italo Calvino para leer a los clásicos

Italo Calvino tiene algunas ideas. 14, puntualmente. Las traducimos libremente para ponerlas a discusión: 

  • Los clásicos son libros de los que se escucha a la gente decir: “Estoy releyendo…”, nunca “Estoy leyendo”.
  • Son esos libros que constituyen una experiencia atesorada para los que los han leído y los aman, pero también son una rica experiencia para quienes los leen cuando están en la mejor condición para disfrutarlos.
  • Son libros que ejercen una particular influencia, tanto cuando se imprimen en nuestra imaginación como inolvidables como cuando se esconden en las capas de memoria disfrazados de inconsciente colectivo o individual.
  • Un clásico es un libro que ofrece tanto sentido de descubrir algo nuevo con cada re-lectura como con la primera vez.
  • Es un libro que incluso cuando leemos por primera vez nos da una sensación de haber leído algo de ellos antes.


  • Es un libro que nunca se lee hasta gastar todo lo que tiene que decir a sus lectores.
  • Los clásicos son esos libros que traen el aura de interpretaciones anteriores y que dejan huella en la cultura o culturas (o tal vez en el lenguaje y las costumbres) por las que han pasado.
  • Un clásico es un trabajo que constantemente genera una nube de discurso crítico a su alrededor pero que siempre se lo sacude como si fueran pequeñas partículas de polvo.
  • Los clásicos son libros que mientras más pensamos sobre ellos, más originales, inesperados e innovativos los encontramos que cuando los leímos.
  • Clásico es un término dado a cualquier libro que llega a representar al universo, un libro en par con los antiguos talismanes.
  • “Tu” clásico es un libro ante el cual no puedes permanecer indiferente, que te ayuda a definirte a ti mismo en relación o en oposición a él.
  • Un clásico es un trabajo que viene antes de otros clásicos, pero que esos que han leído otros clásicos inmediatamente reconocen y le otorgan un lugar en la genealogía de la literatura.
  • Un clásico es una obra que relega el ruido del presente a un susurro en el trasfondo, sin el cual al mismo tiempo no podría existir. [Este me gustó tanto en la forma en que fue expresado en inglés que lo añado: A classic is a work which relegates the noise of the present to a background hum, which at the same time the classics cannot exist without.]
  • Un clásico es un trabajo que persiste como el ruido en el fondo incluso en un presente completamente incompatible.
¿Tienen alguna opción no. 15?

jueves, 1 de mayo de 2014

Cita a ciegas con un libro

Tendemos a juzgar a un libro por su portada. En realidad, hay poco qué hacer al respecto. Nos atrae el diseño, el nombre del autor o la descripción que se hace en la parte de atrás, pero es necesario porque de otra manera, tendríamos que leerlo todo antes de decidir si estamos interesados o no. Como esto no es practicable, ciertas bibliotecas han tenido una mejor idea: confía en el juicio de alguien más, pero como en una cita a ciegas.

Esta tendencia, llamada Blind date with a book en inglés, se creó en bibliotecas de Estados Unidos para presentarle a sus usuarios libros que pueda tomar sin demasiado prejuicio sobre su autor o temática. Su elección se reduce a que puede elegir el género del texto. 



Las bibliotecas colocan una serie de libros empacados, escribiendo en el empaque pistas o más bien características que definen al libro. Lo interesante es que además de la forma de descubrir los textos, hay una evaluación de la cita donde el lector califica a su libro-pareja, lo que además da retroalimentación a las bibliotecas para elegir mejores prospectos para sus usuarios.