lunes, 21 de octubre de 2013

Criterio propio y censura



La violencia, el excesivo tiempo de los videojuegos o escenas para adultos en las películas. Son todos temas de los que los padres se preocupan y a los que los hijos suelen estar expuestos. Pero más de las veces, el tema que surge es la preocupación y no tanto cuál es la mejor respuesta o quién debe reaccionar ante estos temas.

Las instituciones educativas suelen ser quienes intentan advertir al respecto, pero finalmente el internet sólo hace más fácil el acceso a cualquier tipo de material, desde canciones en mp3 hasta pornografía, así que poco es lo que pueden seguir haciendo. Además, el primer punto a considerar es que el orígen de todo este lío es la curiosidad. Y no podemos deshacernos de ella por completo.

Lo que es más, si eliminaramos todo material "para adultos" de la lista de lectura y de materiales permitidos, nos limitaríamos a tan solo un manojo de elementos con el cual entretener y educar. Se podría decir que ni siquiera Alicia en el país de las maravillas, que usualmente consideramos una historia infantil, calificaría como totalmente limpia.

¿La responsabilidad individual? Sí y no. En realidad preocupa que la responsabilidad de los niños y adolescentes está en desarrollo y que así como pueden hacer buenas decisiones, el margen de cometer serios errores también es grande. Es así que vamos cayendo a la responsabilidad de los padres, quienes aunque deben cumplir el rol de monitorear a sus hijos, no deberían tampoco prohibir todo de todo, sino enseñar a discriminar lo que vale la pena y lo que no, para que la decisión individual de sus hijos tenga mejor fundamento.

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