lunes, 8 de julio de 2013

Neuroplasticidad y la educación


La neuroplasticidad se refiere a la habilidad extraordinaria que tiene nuestro cerebro de adaptarse a nuevos retos. Los investigadores del tema han observado que cuando un área del cerebro es dañada estructuralmente, otras compensan y a veces, se vuelven más grandes físicamente en el proceso. Pero más que un mecanismo compensatorio, estamos descubriendo que nuestras actividades productivas y rutinas diarias pueden provocar que el cerebro se desarrolle o se atrofie, a la edad en que nos encontremos.

Por eso es que aprender un idioma o un deporte tienen implicaciones enormes para el tejido cerebral y el aprendizaje en el largo plazo de todos los seres humanos, no sólo incluyen un bloque de conocimiento adicional sino también hacen una reconfiguración mayor de las conexiones que antes no existían para permitir ejecutar una tarea tan compleja.

En la escuela, desde el kinder hasta la universidad, hay quienes han defendido un acercamiento basado en proyectos al aprendizaje para ganarle al modelo de memorización. Tratan de mejorar el manejo de conocimiento en vez de hacer un aprendizaje mínimo basado en la autoridad. Así, un niño probablemente aprenderá más fácil a sumar y restar manipulando objetos en la vida real en vez de haciendo números en un papel.

La neuroplasticidad es menos una estrategia que un criterio para ver la efectividad al largo plazo de algunas de nuestras actividades y hábitos, pero sirve para la educación de pequeños y adultos. No hay que dejar que se nos atrofie ningún músculo por no usarlo correctamente, así que el cerebro tampoco debe ser la excepción.

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