lunes, 29 de julio de 2013

Mujeres en la ciencia

La astrónoma Maria Mitchell jugó un importante papel y le abrió brecha a la participación de mujeres en la ciencia. Fue la primera mujer en ser reconocida como astrónoma, pero además fue la primera electa (por unanimidad) a la Academia Americana de Artes y Ciencias, además de ser la primera mujer en ser empleada por el gobierno en un tema de habilidades no-domésticas.

Es bastante interesante que en 1854 (tanto atrás) mostraba lo mucho que los avances computacionales revelaban lo mucho que le quedaba por aprender.

¡El mundo del aprendizaje es tan amplio y el alma humana tan limitada en sus capacidades! Ampliamos nuestro alcance y forzamos cada nervio pero sólo alcanzamos una esquina de la cortina que esconde el infinito de nuestra vista. ¿Se levantará ese telón en algún tiempo futuro?

Otras mujeres que han destacado en la ciencia incluyen:

A Marie Curie, la única persona en la historia en ganar dos premios Nóbel, uno en física y uno en química. Se le acredita con el descubrimiento del radio y polonio, el aislamiento del radio y el estudio de los mismos - esto en cuenta propia - y por la explicación de la radiación - junto a Henri Becquerel y su esposo Pierre Curie.



Y en una aparición mucho más reciente, Rosalind Franklin fue instrumental (junto a James Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins) en el desarrollo de la explicación vigente de la estructura del ADN que contiene las instrucciones de funcionamiento para todo organismo vivo, y en el que se construyen muchas de las teorías vigentes de la genética.

lunes, 22 de julio de 2013

La formación de carácter: en el aula


La formación del carácter es una de las cosas cuyo lugar en la educación está más debatido. Una imagen reciente en Facebook retrataba el anuncio colocado en la entrada de un colegio que decía "Se imparten conocimientos. Los niños deben venir educados desde casa", haciendo énfasis en que lo más fundamental se enseña mucho más temprano en la vida que las materias como matemática o física.

Pero al mismo tiempo, la formación del carácter es en parte consecuencia de hacerse preguntas y de la educación en general. El estudio y la dedicación también enriquecen a los seres humanos como seres humanos, no sólo para mejorar nuestro nivel intelectual.

El problema es qué tanto debería estar en manos del educador esa decisión de cómo formar al estudiante, ya que lo tiene a su disposición durante muchas horas del día y si hay desacuerdo entre las metas del padre y del maestro en cómo hacerlo. Por ejemplo, no es recomendable un maestro religioso que eduque al hijo de un padre no creyente. Sin embargo, no es tan difícil que los padres investiguen las ideas y personas que trabajan en una institución educativa para estar al menos en principio de acuerdo sobre estos difíciles temas.

Dejando esa dificultad por un lado, lo más importante es la práctica, ya que como dice Aristóteles, el carácter es el resultado de la conducta. Si repetimos ciertos valores y el ejercicio de virtudes por suficiente tiempo, terminarán dando forma a una persona virtuosa. Si lo que repetimos son vicios y malas acciones, será lo contrario.

lunes, 15 de julio de 2013

Desmitificar la verdad

A veces no sólo es una cuestión de fortaleza intelectual llegar a la verdad. También se ven involucrados factores como el miedo, el temor al rechazo social, o la facilidad de tomar ideas que hay en el ambiente por impulso, sin detenernos mucho a razonar al respecto. Pero aunque quienes han tratado de llegar a la verdad en la historia han sido considerados personajes excéntricos, raros o complicados, por no decir temibles en ocasiones, hay que recordar que tratar de eliminar el misterio y la duda es una de las luchas más nobles que hace el ser humano siempre.

Christopher Hitchens fue considerado uno de estos personajes extraños hasta el día de su muerte en diciembre de 2011, pero su objetivo no era sino iluminar un poco más sobre las oscuridades del conocimiento presente. Él, por su parte, trató de borrar de la discusión algunas falacias que plagan nuestras discusiones públicas. Otros, sin embargo, creen que lo que él hizo es innecesario o incluso, una amenaza.

Con su propio estilo personal, Hitch tuvo problemas con Bill Clinton, la monarquía inglesa, la política de su país, la religión y las supersticiones. Pero aunque su estilo y toque personal no pueda ser imitado, al menos haríamos bien en imitarlo en una cosa: evitar ser vagos, insistir en la evidencia y las explicaciones de nuestras creencias, además de tener una saludable desconfianza de la autoridad.


Tal vez así lograremos tener una vida vivida en vez de una carrera, y una historia del desarrollo en nuestros pensamientos en vez de un set fijo de creencias.

lunes, 8 de julio de 2013

Neuroplasticidad y la educación


La neuroplasticidad se refiere a la habilidad extraordinaria que tiene nuestro cerebro de adaptarse a nuevos retos. Los investigadores del tema han observado que cuando un área del cerebro es dañada estructuralmente, otras compensan y a veces, se vuelven más grandes físicamente en el proceso. Pero más que un mecanismo compensatorio, estamos descubriendo que nuestras actividades productivas y rutinas diarias pueden provocar que el cerebro se desarrolle o se atrofie, a la edad en que nos encontremos.

Por eso es que aprender un idioma o un deporte tienen implicaciones enormes para el tejido cerebral y el aprendizaje en el largo plazo de todos los seres humanos, no sólo incluyen un bloque de conocimiento adicional sino también hacen una reconfiguración mayor de las conexiones que antes no existían para permitir ejecutar una tarea tan compleja.

En la escuela, desde el kinder hasta la universidad, hay quienes han defendido un acercamiento basado en proyectos al aprendizaje para ganarle al modelo de memorización. Tratan de mejorar el manejo de conocimiento en vez de hacer un aprendizaje mínimo basado en la autoridad. Así, un niño probablemente aprenderá más fácil a sumar y restar manipulando objetos en la vida real en vez de haciendo números en un papel.

La neuroplasticidad es menos una estrategia que un criterio para ver la efectividad al largo plazo de algunas de nuestras actividades y hábitos, pero sirve para la educación de pequeños y adultos. No hay que dejar que se nos atrofie ningún músculo por no usarlo correctamente, así que el cerebro tampoco debe ser la excepción.

martes, 2 de julio de 2013

La creatividad es un esfuerzo combinatorio



Maria Popova refiere la historia del florilegium, una compilación de Thomas de Irlanda en el siglo XIV. Eran compilaciones de recortes de otros textos, esencialmente mezclando y conectando los puntos para hablar con propiedad de una idea o tema más general. Con ello, ejemplifica la importancia de que un trozo de información no sea tomado sólo como tal, sino que tenga valor cuando se relaciona con otros trozos de data o conocimiento. El valor es que cada bit o cada párrafo pueda ser un ladrillo de la arquitectura de la información para construir algo más allá.

Es un tema relativamente reciente, ya que nuestros egos se ven golpeados por la idea de un creativo que puede más que todos los demás en un área específica, pero la creatividad es una fuerza combinatoria. Es difícil de aceptar porque implica que nada es del todo original, que todo se posa en los hombros de quien llegó antes y que se recombina de forma novedosa.



Es como trabajar con LEGO, excepto que el conocimiento muchas veces nos provee de LEGO abstractos y con una variedad de colores y formas mucho mayor que los rígidos bloques de la compañía danesa original.

Como dice Steven Johnson en Where Good Ideas Come From:

El gran motor de la innovación científica y tecnológica en los últimos 600 años ha sido el incremento en nuestra habilidad de alcanzar otras ideas e intercambiarlas con otras personas, tomar prestadas las corazonadas de los otros y combinarlas con las nuestras para crear algo nuevo.