lunes, 31 de diciembre de 2012

Un año con propósito

John Hockenberry es un tipo genial, pero usa silla de ruedas. Así que cada vez que va por la calle o está en la vía pública los niños suelen voltear a verlo y le tienen lástima, cuando le va mal, o son atentos con él, cuando le va bien. El punto es que estas reacciones nunca le gustaron a John porque no toda su vida había necesitado una silla.

Él quería cambiar esta reacción y para lograrlo, experimentó con muchas opciones: sillas más aerodinámicas, vehículos motorizados y demás. No lo consiguió hasta que se topó con una solución fácil de poner en práctica pero difícil de concebir: las ruedas pequeñas del frente de su silla debían incluir un detalle, lanzar luces rojas cuando rodaran. Los niños estaban extasiados. En vez de tenerle lástima apuntaban a su silla diciendo que querían un paseo en ella, o simplemente exclamando lo genial que les parecía.

La diferencia entre su silla original y la nueva era una sola cosa: la intención de cada una de las partes. A esto él le llama diseño, pero realmente se refiere a algo más amplio, el sentido de propósito que tenemos y que damos a las cosas.

Es así que ahora que se acerca el fin de año y el principio de 2013, puede ser buena idea pensar sobre el propósito de las cosas que hacemos con nuestro tiempo y el simple ejercicio de ser más consciente de ellas, nos hará mejores personas.

Hagámoslo en el salón, hagámoslo en casa, con familia y amigos. Vale la pena el intento.

Para saber a dónde llevó la historia de su silla a John Hockenberry pueden averiguarlo aquí.

2 comentarios:

  1. Hola,he visitado su blog y me gustaria proponerle una colaboracion en materia de contenidos. Si lo desea puede escribirme a liliana.costa.g@gmail.com. Gracias. Un saludo.

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  2. Hola Lilian, tomaremos tu correo y lo pasaremos a las personas encargadas de esos temas para darte una respuesta más completa.

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