lunes, 31 de diciembre de 2012

Un año con propósito

John Hockenberry es un tipo genial, pero usa silla de ruedas. Así que cada vez que va por la calle o está en la vía pública los niños suelen voltear a verlo y le tienen lástima, cuando le va mal, o son atentos con él, cuando le va bien. El punto es que estas reacciones nunca le gustaron a John porque no toda su vida había necesitado una silla.

Él quería cambiar esta reacción y para lograrlo, experimentó con muchas opciones: sillas más aerodinámicas, vehículos motorizados y demás. No lo consiguió hasta que se topó con una solución fácil de poner en práctica pero difícil de concebir: las ruedas pequeñas del frente de su silla debían incluir un detalle, lanzar luces rojas cuando rodaran. Los niños estaban extasiados. En vez de tenerle lástima apuntaban a su silla diciendo que querían un paseo en ella, o simplemente exclamando lo genial que les parecía.

La diferencia entre su silla original y la nueva era una sola cosa: la intención de cada una de las partes. A esto él le llama diseño, pero realmente se refiere a algo más amplio, el sentido de propósito que tenemos y que damos a las cosas.

Es así que ahora que se acerca el fin de año y el principio de 2013, puede ser buena idea pensar sobre el propósito de las cosas que hacemos con nuestro tiempo y el simple ejercicio de ser más consciente de ellas, nos hará mejores personas.

Hagámoslo en el salón, hagámoslo en casa, con familia y amigos. Vale la pena el intento.

Para saber a dónde llevó la historia de su silla a John Hockenberry pueden averiguarlo aquí.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Memoria de Shakespeare

Hace poco leí un cuento virtualmente desconocido de Jorge Luis Borges, el escritor argentino. Se llama Memoria de Shakespeare y en la intriga, un erudito sobre la vida y obra del gran dramaturgo y poeta inglés recibe la posibilidad de hacerse con la memoria de Shakespeare. Pero el regalo no es tan fácil como obtenerla de un golpe. Al contrario, debe ir descubriéndola, abriéndose paso y "recordando" aquello que el artista había vivido en su época, pero que el personaje que la recibe en realidad no había vivido.

Su primera impresión es de la la gran posibilidad que obtener la memoria de Shakespeare parece representar. Sin embargo, pronto se da cuenta que no obtuvo el genio creativo, ni la inspiración, sólo la memoria. Y acaso es conflictivo porque nunca borró la suya, sino que fue perdiéndola poco a poco a medida que se difuminaba con la del otro.

Cuando lo leí me di cuenta que de entre varios significados que tiene el cuento, uno de ellos es que cuando leemos las obras de otros, en cierta forma nos fusionamos con ellos, crecemos al hacerles preguntas y sacarles las respuestas a los personajes y a los textos. Finalmente, los libros nos permiten vivir las vidas de otros y hacer viajes sin salir de nuestro cuarto o biblioteca.


lunes, 17 de diciembre de 2012

El cine: experiencia de inmersión total


La semana pasada te dimos algunas ideas sobre el cine como herramienta de enseñanza, y curiosamente nos topamos con un video que explicaba la forma en que el cine (la experiencia inmersiva que tenemos ante una gran pantalla) es una de las herramientas más poderosas para capturar nuestra atención.

La atención, por cierto, es un poderoso elemento de la cognición humana porque en la medida en que estemos atentos a algo, más fácilmente recordable será ese momento. La atención logra poner más capacidad cerebral a trabajar, activando más de un sentido y haciendo relaciones entre los estímulos, creando una imagen más vívida que puede ser recuperada en cualquier momento.

Y a pesar que muchas personas creen que la tecnología nos hace multitareas (multitasking), en realidad no podemos hacer muchas cosas de forma eficiente. Cuando mucho logramos ir saltando de una tarea a otra de forma muy rápida.

Esta digresión era solo para enfatizar por qué entrar a una sala de cine nos obliga a prestar atención a una historia: Al no tener distracciones, estar inmersos en la narrativa que tenemos frente a nosotros, logramos no sólo seguir la trama sino ser parte de ella e imaginar un mundo paralelo por completo. Este es el poder del que habla Jason Silva cuando hace este tributo al séptimo arte desde el punto de vista científico:

ATTENTION: The Immersive Power of Cinema from Jason Silva on Vimeo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Usando el cine para enseñar



"Todas las sociedades y personas crean su identidad en algún tipo de forma narrativa", dice Beeban Kidron al iniciar su charla en TED sobre la visión compartida del cine que su proyecto tuvo al dar inicio en Inglaterra. Ella tiene muy claro que el arte es una forma de buscar una expresión de nuestros valores y las cosas que creemos, como también lo han tenido muy claro otras personas que atribuyen al cine el poder de cambiar las percepciones de la gente.

No es una cuestión directa. Cuando estamos del lado del público hay que descifrar que nos quiso decir el director a través de los actores y los diálogos, lo que no es siempre una tarea sencilla. Pero cuando lo logramos se vuelve inmensamente gratificante.

Por eso mismo podemos pensar que enseñar a través del cine no es sólo una posibilidad sino casi una obligación: pedes dar trabajo intelectual a tus alumnos para que descifren los mensajes, las características de los personajes y extraigan del cine una visión nueva, como lo harían con un libro. Además, siempre es bueno cambiar el material al que nos exponemos para que cada vez seamos más capaces de lidiar con distintos formatos y contenidos.

El mundo está hecho de historias, con sus formas distintas y visiones del mundo cambiantes. Aprovechémoslas como una herramienta para enseñar y aprender.

lunes, 3 de diciembre de 2012

¿El arte se aprende o se enseña?


La semana pasada entrevisté a una amiga que da clases de dibujo y pintura sobre el arte en la actualidad y se me ocurrió comentarlo en este blog porque una de las cosas más descuidadas en la educación de hoy en día es la habilidad humanística: se le pone mucha atención a los números, la física, química y la administración, pero no tanto a la capacidad de expresión.

Decía Ayn Rand que “El (artista) novelista debe descubrir el potencial, la mina de oro, del alma del hombre, debe extraer el oro y entonces crear una corona tan magnífica como su habilidad y su visión se lo permitan”. De hecho, esta fue la cita con la que yo quise cerrar la entrevista que pueden escuchar aquí. Pero el punto va más allá: el arte es una forma para que los alumnos se predispongan a ser más conscientes de lo que piensan antes de expresarlo. Tienen que dominar un tema antes de intentar explicárselo a alguien más o difundirlo por medio de un proyecto creativo.

Ahora, cuando estamos en el salón la gran pregunta es ¿el arte se aprende/enseña o se trae consigo? Ninguna de las dos respuestas es correcta. Hay quienes traen disposición para hacer una cosa mejor que otra, pero esto no quiere decir que cualquier forma de práctica sea inútil. Todo lo contrario, mientras más se ejerciten, mejor técnica pueden llegar a obtener los alumnos.

La idea antes que no sólo lo estudien como usualmente se enseña: primero aprendemos los tipos de columnas griegas antes que aprender la visión que querían transmitir los arquitectos de la época. Pero si invertimos el orden primero generamos el entusiasmo y luego ya podemos trabajar con alguien más dispuesto a ayudarlo a encontrar sus talentos y usarlos a su favor.

Un link alternativo al programa pueden encontrarlo aquí.