lunes, 24 de septiembre de 2012

Pensamiento disruptivo en la educación


El post de la semana pasada hablaba de cómo podemos aplicar pensamiento disruptivo para cambiar un mercado por completo. Pero esta herramienta también puede utilizarse para hacer cambios significativos en cualquier contexto.

Apliquemos poco a poco los tres pasos:


Identificar la situación:

El sistema de educación secundaria en Guatemala (o en cualquier otro país). La idea es no circunscribirlo demasiado, como si dijésemos al salón de clases, ni ampliarlo demasiado a la educación en general. Es poner límites más o menos flojos al pensamiento disruptivo.

Identificar los clichés:

  • Los alumnos suelen agruparse por grupos de edades
  • Las materias suelen ser ofrecidas como bloques en espacios temporales de larga duración (una hora o más)
  • En un área específica donde coexisten grupos grandes de personas (20-40)
  • Hay un profesor para cada tipo de contenido
  • Hay materias más aburridas que otras
Estos clichés no tienen ninguna carga de valor. Es decir, no quiere decir que sea necesariamente bueno o malo, simplemente es la forma usualmente incuestionable de hacer las cosas.

Ahora el último paso.

Invertir los clichés:

  • Los alumnos no son agrupados por edades.
  • Las materias podrían ser ofrecidas en espacios temporales más cortos o con cortes intermitentes.
  • Podrían formarse grupos de estudiantes más pequeños.
  • Puede haber un sólo mentor para todo el aprendizaje y que no se enfoque en darle contenido sino ayudar al alumno a buscarlo por su parte.
  • Hay materias que tienen utilidad práctica más inmediata que otras

La idea a partir de aquí es que al oponer ideas opuestas pueden favorecer el surgimiento de nuevas oportunidades, este post buscaba realmente incentivarnos a pensar sobre esas alternativas, de las cuales ya hemos comentado en otros artículos y links.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Cómo pensar de forma disruptiva


Luke Williams es autor del libro Disrupt: Think the Unthinkable to Spark Transformation in Your Business. Williams trabajó en una importante firma de diseño en Estados Unidos, llamada frogdesign, y a través de su trabajo como director creativo de esa institución, fue haciendo cada vez más consciente la manera en que la mayoría de nuevas ideas son generadas.

Para él, las ideas son las recetas que guían cómo hacemos las cosas. Y en el mundo de las ideas, hay ideas que cambian una situación de forma incremental, mejorando pequeños detalles poco a poco, y hay ideas disruptivas, que cambian por completo la forma de hacer las cosas, usualmente en plazos cortos de tiempo.

En su libro, él nos da una visión sobre cómo incentivar a los miembros de una empresa a pensar en ideas de este tipo, pero eso no quiere decir que no se apliquen al salón de clases de la misma manera.

El proceso puede describirse ampliamente en 3 pasos:
  • Identificas una situación. Un problema es muy específico, una industria es muy amplia. La situación es una medida que te permite pensar fuera de la caja, pero que pone ciertos límites tácitos al proceso creativo.
  • Identificas los clichés que rigen esa situación. Por ejemplo, el mundo de las sodas se rige porque tienen que ser muy dulces (sabor), muy baratas (costos) y se venden de manera aspiracional.
  • Inviertes los clichés para incentivar a tu mente a mantener ideas opuestas. Esto es con el propósito de invitar ideas que no habías visto anteriormente; no es necesario aceptar exactamente lo contrario a la situación anterior. Siguiendo el ejemplo de las sodas, Red Bull aparece como una marca que no es deliciosa ni mucho menos, tampoco es barata y toda la campaña de publicidad es lejos de aspiracional.

En un próximo post, analizaremos cómo se aplica este proceso al salón de clases con más detenimiento.

Mientras tanto, te compartimos un video en que se resume este argumento con muchos ejemplos interesantes:

lunes, 10 de septiembre de 2012

El poder del debate


La semana pasada estuve de invitado en un torneo de debates entre alumnos de varios colegios de Guatemala.

Algunos de los temas eran:

  • Las drogas deberían legalizarse para su uso médico en pacientes.
  • La edad para emitir sufragio debería elevarse a 25 años.
  • Algunas decisiones que actualmente son políticas de estado deberían pasar a manos de la esfera privada.

Me sorprendió bastante la capacidad de los chicos para trabajar con una idea y pronunciarse a favor y en contra con la misma calidad argumentativa. Lo que ocurre es que hasta que inicia el debate tienen prepararse para cualquiera de las dos alternativas, pero este es un incentivo para ellos frenar el juicio y limitarse a buscar evidencia para cualquier comentario que hagan y luego basar su juicio de valor en eso.

Los beneficios del debate


Además del puro ejercicio argumentativo, el debate también sirve para formar criterio, pulir las habilidades de expresión verbal y corporal y como consecuencia de ello, formar la personalidad.

Otras habilidades que se rastrean a la técnica del debate practicada con constancia son:

  • Capacidad de escucha
  • Pensamiento lógico y crítico
  • Velocidad de respuesta

Para terminar este post, creo que lo mejor que puedo hacer es recomendar la película The Great Debaters, del cual les comparto este clip:

domingo, 2 de septiembre de 2012

Ejercicio y destrezas mentales


John Medina es autor del libro Brain Rules: 12 Principios para sobrevivir y prosperar en el trabajo, el hogar y la escuela. En él, nos presenta varias cuestiones prácticas que deberíamos tener en cuenta en nuestra vida diaria a partir de lo que la neurociencia nos dice sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.

Una de las cosas que más impactan de su libro es la frase sobre los espacios en los que usualmente nos desempeñamos:

"Si alguien habría querido diseñar el peor lugar para incentivar la actividad mental de los seres humanos, pudo haber diseñado un salón de clases típico o un cubículo de trabajo".

La razón es que nuestros antepasados desarrollaron sus habilidades cognitivas en un ambiente completamente distinto: la savana africana. Y también, con un ritmo de vida completamente distinto: movilizándose un promedio de 12 km por día. Nosotros con suerte caminamos de nuestra casa al automóvil y del parqueo de nuestro destino al lugar al que nos dirigimos. Al menos Guatemala no es una cultura de caminantes o ciclistas como cada vez más ocurre en otras ciudades.

Quizá esta es la razón por la que los colegios han incorporado programas de educación física a sus alumnos, pero siguen haciéndolo de forma un tanto pobre y no de acuerdo a las necesidades de cada quien. Lo mejor sería que cada estudiante (o padre de familia) tuviera en cuenta los beneficios del ejercicio para el cerebro y decidiera combinarlo efectivamente.

¿Y cuáles son estos beneficios?


  • El incremento de oxigenación despierta y enfoca la actividad mental.
  • El ejercicio actúa sobre la maquinaria molecular del cerebro e incrementa la creación, sobrevivencia y resistencia al daño y al estrés de las neuronas.

De cierta manera, la actividad física y mental no deberían ir separada. Es por eso que muchos programas de edades tempranas (el método Montessori sobre todo) tienen una gran cantidad de estímulos en el área de estudio y trabajo de los niños, para que los límites del aprendizaje no estén tan marcados y las posibilidades sean ligeramente más abiertas que en nuestros salones tradicionales.